"Alarmista y dramático", estudio de la OMS sobre cáncer: industria cárnica

El organismo sanitario publicó sus resultados ayer en la revista científica "The Lancet Oncology".
Las salchichas y el tocino, cancerígenos.
Las salchichas y el tocino, cancerígenos. (Jim Watson/AFP)

Londres

La industria mundial de carne reaccionó con furia ante la perspectiva de que sus productos se declaren cancerígenos por la división de investigación para el cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), parte de la OMS, el lunes publicó un informe en el que se dictaminó que la comida procesada como el tocino y las salchichas es cancerígena, mientras que la carne roja es posiblemente un agente cancerígeno.

En un intento por minar con antelación las conclusiones de la IARC, el Instituto Norteamericano de la Carne (NAMI, por sus siglas en inglés), acusó al organismo de realizar “un análisis excesivo, dramático y alarmista”. “La carne roja y la procesada se encuentran entre las 940 sustancias que revisó la IARC y que encontró plantean un nivel teóricamente “peligroso”, dijo Barry Carpenter, presidente del NAMI. “Solo una sustancia, un químico en los pantalones de yoga, se declaró que no causa cáncer”.

Robert Pickard, profesor de la Universidad de Cardiff que se sienta en el Meat Advisory Panel (MAP) de Reino Unido, un grupo de la industria, agregó: “Evitar la carne roja en la dieta no es una estrategia de protección contra el cáncer. Elegir una dieta libre de carne es un estilo de vida; no es vital para la salud”.

Carrie Ruxton, una nutrióloga y miembro del MAP, dijo que el promedio de que el consumo de carne en Gran Bretaña es de 71 gramos al día y que está muy cerca de los 70 gramos que recomiendan los expertos del gobierno. “La mayoría de la gente no necesita reducir su consumo de carne roja”, dijo. “De hecho, algunos grupos como mujeres, niñas y niños en edad preescolar pueden comer más carne roja para tener acceso a muchos beneficios nutricionales”.

La IARC no quiso comentar antes de la publicación del informe en la revista The Lancet Oncology.

Expertos independientes se muestran cautelosos sobre lo que afirma la IARC. El profesor Ian Johnson,miembro emérito del Instituto de Investigación Alimentaria de Reino Unido, dijo: “Aunque hay evidencia epidemiológica por una asociación estadísticamente significativa entre el consumo de carne procesada y el cáncer colorrectal, es importante hacer hincapié en que el tamaño del efecto es relativamente pequeño, y que el mecanismo no está bien definido”.

“Sin duda, es inapropiado sugerir que cualquier efecto adverso del tocino y las salchichas en el riesgo de cáncer colorrectal es comparable con los peligros del humo del tabaco, que está lleno de químicos cancerígenos conocidos”.

Este año, un informe de la IARC declaró que la glifosato, el herbicida, probablemente es un probable carcinógeno. La medida llevó a Monsanto, la compañía que cuyos productos dependen más del glifosato, a expresar “indignación” ante la afirmación y acusar a  la IARC “de tener un sesgo por su agenda”.
 Esta vez, la industria de la carne es la primera tomar represalias “La IARC dice que puedes disfrutar de tu clase de yoga, pero no puedes resirar el aire (cancerígeno tipo I) o sentarte cerca de una ventana con mucha luz solar (clase I)”, dijo Carpenter, de NAMI.