¿Adiós a los mejores días de la banca de inversión en AL?

La desaceleración de la economía china, la caída en los precios de materias primas, la huida de inversionistas y la crisis de Petrobras, entre las causas.
La emisión de acciones en el resto del mundo estableció récord al alza, pero Latinoamérica registró una caída.
La emisión de acciones en el resto del mundo estableció récord al alza, pero Latinoamérica registró una caída. (Sergio Moraes/Reuters)

Recuerdan cuando los importantes banqueros de inversión en Sao Paulo lideraban los salarios premium sobre sus “pobres” contrapartes en Nueva York y Londres? Bueno, es casi seguro que esos buenos tiempos ya se fueron si nos guiamos por la actividad de banca de inversión en América Latina durante el primer semestre de 2015.

El valor de los acuerdos de fusiones y adquisiciones en la región cayó 40% para bajar a 36 mil millones de dólares (mdd), de acuerdo con Dealogic. Eso fue el equivalente a solo 6% de las fusiones y adquisiciones de todos los mercados emergentes, el nivel más bajo que se registra para Latinoamérica. Fue menos de una cuarta parte de los 120 mil mdd de los acuerdos que se realizaron en América Latina durante los mejores días de la primera mitad de 2010, y fue la cantidad más baja desde 2005. Los mercados de capital funcionaron un poco mejor. La emisión de deuda se redujo casi una cuarta parte para llegar a 85 mil mdd, mientras que las ofertas de acciones se redujeron a la mitad, 7 mil 800 mdd.

Esto mientras en el mundo las emisiones de acciones llegaron a 545 mil mdd, su volumen más alto jamás; las emisiones de bonos corporativos con grado de inversión alcanzaron otro máximo; mientras que las fusiones y adquisiciones en el mundo aumentaron por cuarto año consecutivo. Entonces la desaceleración de Latinoamérica se debe a otras razones. La más grande es la desaceleración de la economía china, que derrumbó los precios de las materias primas, arrastró a las economías de Sudamérica y les quitó el apoyo de los inversionistas. El escándalo de corrupción de Petrobras, que cerró la puerta a la actividad de los mercados brasileños, tampoco ayudó.

Sin embargo, el panorama no es del todo sombrío. La emisión de acciones en América Latina fue más baja, pero no en todos lados. Aumentó 43 por ciento en México para llegar a 5 mil 300 mdd, ¡una nueva y fabulosa oportunidad para la banca de inversión de la región o es otra quimera?.

Sin duda, una menor emisión de deuda también es algo bueno, dada la forma como las corporaciones de América Latina aumentaron su monto de deuda. Por otra parte, tiene sentido pedir menos préstamos internacionales si la Reserva Federal de EU aumenta los costos de las tasas de interés. La emisión de bonos internacionales de Latinoamérica cayó 31 por ciento en el primer semestre para llegar a 62 mil mdd, mientras que la emisión de bonos nacionales aumentó 14 por ciento en comparación con el año anterior para llegar a 23 mil mdd.

Las empresas latinoamericanas tienen una gran cantidad de bonos en dólares pendientes. Y si la Reserva Federal de EU sube las tasas y el valor del dólar aumenta, esto puede plantear un problema al incrementar los costos de sus pagos de deuda, aunque con esto se puede ver a los banqueros de inversión frotándose las manos.

Los pagos de deuda más altos aplastarán las valoraciones de las acciones. Así que las compañías tal vez tengan que reponer su capital accionario con emisión de derechos para sus accionistas actuales.