Adiós al ciclo de precios altos de materias primas

Los países emergentes enfrentarán problemas de liquidez con el aumento del dólar y ahora Estados Unidos ha disminuido la impresión de billetes.
Con la revolución del "gas shale", EU tendrá una recuperación por décadas en exportaciones de petróleo, según analistas.
Con la revolución del "gas shale", EU tendrá una recuperación por décadas en exportaciones de petróleo, según analistas. (Claudia Guadarrama)

Londres

Los inversionistas de los mercados emergentes están en las garras de su tercer taper tantrum en 18 meses. Sin embargo, esta vez, el tantrum —que sugiere un ajuste emocional que consume todo pero por poco tiempo— probablemente no sea la palabra correcta.

Lo que está pasando ahora es más parecido a un cambio duradero mientras los mercados se adaptan a “una nueva normalidad”, que es el resultado de lo que muchos creen que será un cambio estructural en las condiciones y no uno cíclico. “Muchos inversionistas allá fuera piensan en los mercados emergentes desde la perspectiva del ciclo de las materias primas. Pero el ciclo de los commodities ya se terminó”, dice Luis Costa, estratega de divisas y crédito de Citi.

La demanda de China que elevó los precios de las materias primas durante una década es cosa del pasado. Y con la revolución del shale impulsando a EU hacia “una recuperación por varias décadas en las exportaciones de petróleo”, dice Costa, el mercado mundial de petróleo está pasando por cambios estructurales que mantendrán precios bajos del hidrocarburo en los próximos años.

No solamente se trata de las materias primas. El fin del programa de compras de activos de la Reserva Federal de EU, la perspectiva de un incremento de las tasas de interés de EU y el fortalecimiento del dólar tendrá un efecto duradero en la liquidez que ha ayudado a sostener los precios de los activos de los mercados emergentes.

A escala de país, dicen los analistas, muchos mercados emergentes que han dependido de la demanda externa de sus materias primas y de otras exportaciones han fracasado en lograr el aumento en productividad que lleva al crecimiento interno, y ahora enfrentarán años de un desempeño mediocre. Investigadores del Fondo Monetario Internacional advirtieron recientemente que, en general, en el futuro los mercados emergentes tendrán un crecimiento en su PIB de cerca de 5% anual, por debajo de 7% antes de la crisis mundial.

No todos los activos de los mercados emergentes sufrirán de la misma manera. Cuando el primer taper tantrum golpeó en 2013, motivado por las noticias de que la Reserva Federal iba a disminuir su programa de impresión de moneda de 85 mil millones de dólares mensuales, una venta masiva a todos los niveles fue limitada por los inversionistas que se enfocan a los mercados más vulnerables. Ellos se concentraron en los que tenían déficit de cuenta corriente y eligieron a “los cinco frágiles”: Brasil, India, Indonesia, Turquía y Sudáfrica.

Las condiciones han cambiado. Para el segundo tantrum, provocado en enero por la devaluación en Argentina, India había enfrentado su (problema de) cuenta corriente limitando las importaciones de oro y aumentando las tasas de interés. Indonesia también logró progresos.

Otros han sido menos exitosos. A pesar de aumentar las tasas de interés, Brasil, Turquía y Sudáfrica todavía están cubriendo sus déficits de cuenta corriente con flujos de portafolio riesgosos y de corto plazo. Brasil también atrae inversión directa más duradera pero, al igual que Sudáfrica, ahora está expuesto a una presión adicional por la caída de los precios de las materias primas. Los tres países se encuentran entre los más golpeados desde que las monedas de los mercados emergentes empezaron su última venta masiva a principios de septiembre.

Si ahora los precios de materias primas más bajos son la nueva normalidad, ¿qué pasa con las condiciones de liquidez? Algunos analistas señalan que mientras la Reserva Federal de EU está llegando al final de la impresión de moneda, el Banco de Japón se encuentra en un modo total de impresión y el Banco Central Europeo podría hacerlo próximamente.

La liquidez global no va a desaparecer. Pero Mirza Baig y Jasmine Poh de BPN Paribas escribieron en una nota el viernes que “una impresión de euros (o yenes) no afecta de la misma forma que la impresión de dólares”.

También identifican un cambio fundamental en las relaciones entre la liquidez global y el desempeño de los activos de los mercados emergentes. Los precios de los bonos de los mercados emergentes aumentaron en tándem con la liquidez global —medida por la combinación de los balances generales de la Reserva Federal de EU, el Banco de Japón y el Banco Central Europeo— desde la crisis global hasta que disminuyeron por el anuncio de la disminución gradual de la Reserva Federal el año pasado. Baig y Poh argumentan que los precios de los bonos deberían haber caído antes, desde principios de 2011, cuando los precios de las materias primas empezaron a deslizarse. Pero fueron mantenidos a flote por la impresión de moneda, sostienen.

Luis Costa de Citi dice eso: hasta el momento el fortalecimiento del dólar no ha afectado la diferencia de los réditos de los bonos en otros mercados emergentes. Pero él y su equipo analizaron los episodios recientes de la fortaleza del dólar y encontraron que en tres de cada cuatro se ampliaron las diferencias de márgenes en los mercados emergentes. “Si se mantiene la tendencia del dólar (el problema de financiamiento para los mercados emergentes), podría volverse mucho más significativo”, dice.

¿Cómo deberían reaccionar los inversionistas? Ilan Solot, estratega de divisas de mercados emergentes de Brown Brothers Harriman, enumera tres variables que debemos observar: las divisas que se han estabilizado después de la devaluación; baja inflación; y grandes exportaciones. Las economías asiáticas como las de Filipinas, Malasia y Corea del Sur encajan en el perfil. Sin embargo, mucho mercados emergentes enfrentan un futuro en el que el precio de los activos traen un rango nuevo menor: apoyado por lo que queda de la liquidez global y limitado por un menor crecimiento.

5%

Crecimiento del producto interno bruto en los países con economías emergentes que proyecta el FMI

7%

Avance del producto interno bruto de los países emergentes antes de la crisis económica global de 2009

10

Años en los que la demanda de China mantuvo elevados los precios de las materias primas a escala global