Acereros cabildean contrapropuesta de “impuesto verde”

El director de administración y finanzas de Minera del Norte, Abel Ayala, indicó que con el gravamen que se aplicaría al carbón afectaría directamente a la región carbonífera de Coahuila.
De acuerdo a un directivo de Mimosa el "impuesto verde" afectaría a la región carbonífera de Coahuila. Foto: http://www.ahmsa.com
De acuerdo a un directivo de Mimosa el "impuesto verde" afectaría a la región carbonífera de Coahuila. Foto: http://www.ahmsa.com

Monterrey

La aplicación del “impuesto verde” que plantea la propuesta hacendaria, representa un duro golpe a la competitividad del país, al vulnerar la certidumbre jurídica de las empresas y trabajadores de la industria minera y siderúrgica, además de ser un riesgo a la continuidad de las operaciones, aseveró el director de administración y finanzas de Minera del Norte (Mimosa).

“Por seguridad nacional no se debe desalentar el uso del carbón como energético, pues México es uno de los países que menos utilizan este producto en su mezcla energética, apenas con 8 por ciento, mientras que el promedio mundial es de 42 por ciento”.

Abel Ayala, director de administración y finanzas de Minera del Norte (Mimosa), filial de Altos Hornos de México (AHMSA), advirtió en una reunión con miembros de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados que este impuesto al carbón pone en grave riesgo a la región carbonífera de Coahuila, la más importante del país, y en general a la industria siderúrgica mexicana que es fuente de empleo para 600 mil trabajadores y empleados.

México es un país en vía de desarrollo que no está obligado en el corto plazo a hacer reducciones en el índice de CO2, cuyas emisiones per cápita en nuestro país están por debajo de la meta a la que muchas naciones que aspiran al 2015.

Señaló que el impuesto al carbón no es congruente con el proyecto de reforma energética, ya que grava muy poco a los combustibles más contaminantes sobre su precio de venta, como la gasolina (1.3%), combustóleo (1.6%), gas natural (6.1%) y coque (9.5%), mientras que se pretende imponer un impuesto al carbón de 19.5 por ciento.

Actualmente el consumo de acero per cápita en México es de 180 kilogramos y para el 2030 no se alcanzarán los niveles de 400 kilos por persona que muestran las naciones desarrolladas, como es deseable.

Ante este escenario, el directivo de Mimosa, propone que se integre a la iniciativa un impuesto compensatorio ambiental de 13 por ciento a las importaciones de acero. Dicho arancel se fijará a países que no tienen los estándares ambientales similares a los de México. Esta medida generaría recursos por 19 mil millones de pesos, sólo considerando las importaciones del sector.

Añadió que quien debe de pagar el impuesto es quien quema el combustible y no quien lo produce y extrae.

En caso de aplicarse cualquier impuesto a las emisiones de carbono, éste deberá implementarse gradualmente iniciando en 2017, dadas las limitaciones en la producción y distribución de gas natural, ya que se estima que Pemex cuente con la infraestructura necesaria para satisfacer la demanda nacional de gas a partir de 2016.

Si se aprueba ese impuesto, se deberá acreditar contra las inversiones realizadas en: material ambiental en las comunidades en donde operan las industrias; los procesos de modernización para la eficiencia energética y acciones de mitigación, protección ambiental, remediación, captura de carbón y reforestación.

Además, establecer una Norma Oficial Mexicana (NOM) Ambiental que defina los requisitos mínimos ambientales que deberán cumplir los bienes producidos o comercializados en México.