J.T. Wang renuncia como CEO de Acer

El  anuncio se da un día después de haber publicado los resultados económicos de la empresa con pérdidas de 330 millones de euros

El ejecutivo decidió dejar su puesto para abrir paso a un profundo proceso de reestructuración de la compañía taiwanesa, que incluirá el recorte de un 7% de la plantilla y numerosos cambios a nivel de dirección.

El principal motivo que ha llevado a Wang a abandonar su puesto en lo más alto de Acer han sido los malos resultados económicos del tercer trimestre en el que se ha producido una pérdida de más de 300 millones de euros.

 Esta decisión se ha dado a conocer apenas un día después de la renuncia de otro dirigente de una empresa tecnológica, el CEO Thorsten Heins de BlackBerry.

Vientos de cambio en muchas de las grandes empresas tecnológicas. La crisis económica y el avance de los mercados de smartphones y de tablets han generado un importante proceso de transformación del mercado del que no se ha librado Acer.

La compañía taiwanesa llegó a alcanzar en algunos momentos el puesto de primer vendedor del mercado de PC, apoyado por las ventas de dispositivos económicos con muy poco margen de beneficios. Pero esta política dejó de funcionar cuando empezaron a caer las ventas de los netbooks y el mercado de los ordenadores entró en una espiral negativa.

Tras la marcha de Gianfranco Lanci en 2011, J.T. Wang fue el encargado de encabezar un proceso de transición que debía llevar a la empresa a un modelo de negocio más centrado en obtener beneficio y ofrecer al mercado dispositivos con mayor valor añadido.

Desde entonces, hemos visto llegar al mercado equipos de muy buena factura y nivel como el Acer Aspire S7 y también se ha puesto el acento en la marca de Acer para el campo profesional.

A pesar de que la compañía comienza a posicionarse en este segmento (sobre todo en el sector educativo), lo cierto es que los resultados de la empresa en este tiempo no han respondido a los esfuerzos de la firma taiwanesa.

Precisamente, la renuncia del CEO de Acer se produce un día después de haber publicado sus resultados económicos para el tercer trimestre, con unas pérdidas muy importantes de 330 millones de euros (los analistas esperaban unas pérdidas de alrededor de 100 millones de euros)