Ya no compres vestidos de noche ¡réntalos!

El tiempo de graduaciones y bodas veraniegas ya está aquí. Para que no te acabes la quincena en verte a la altura, un par de emprendedoras mexicanas te ofrecen esta innovadora opción.

Recibir una invitación a una fiesta que requiera una vestimenta formal siempre me ha sido estresante. Y no por antisocial, sino porque enseguida salta en mi mente ¿qué me voy a poner?

La historia de siempre se repitió cuando me invitaron a la fiesta de quince años de una de mis primas. Sabía que tenía un vestido de noche (el que había usado en mi graduación) pero también sabía que no quería usarlo porque mi familia ya lo había visto y tenía ganas de algo diferente.

Pasé horas ¡días! recorriendo las tiendas departamentales en busca de un vestido, que provocó otra oleada de estrés, enojo y tristeza: me gustó uno que no había de mi talla, luego encontré uno perfecto pero costaba ocho mil pesos –que desde luego no estaba dispuesta a gastar-, y los demás eran muy largos, muy cortos, con muchas lentejuelas, muy aseñorados, muy feos…

De pronto, cuando me queda sin esperanza, en plena desesperación todo se resolvió: llegó a la redacción información sobre 1NS (One Night Stand) el negocio de un par de chicas que rentaban vestidos de noche. Y no el típico vestido de las tiendas de renta de smoking, sino una gran variedad de tallas colores y estilos de marcas prestigiosas para que elijas un modelo único.

Vera Wang, Adolfo Domínguez, BCBG, Oscar de la Renta, Diane Von Furstenberg y Bebe son algunas de las etiquetas que cuelgan de los vestidos que se encuentran en el sótano de una casa en la Colonia Del Valle, al sur de la Ciudad  de México.

1NS ( One Night Stand) es el emprendimiento de Maryel Martínez y Martha Sánchez, un par de jóvenes emprendedoras amantes de la moda, que atienden su showroom personalemente. “Yo y mi socia estudiamos hotelería y siempre quisimos tener algo propio. Un día surgió esta idea y estábamos felices porque la moda nos encanta y pues qué mejor que hacer lo que te gusta.” Dijo Maryel, una chica de no más de 30 años, amable y sonriente que a simple vista se le nota lo fashionista.

Es fácil abrumarse al ver todos los vestidos –cerca de 200- que cuelgan en el showroom de 1NS, pero Maryel,  que me recibió el día que agendamos una cita vía Whatsapp -como lo hace con todas sus clientas- me ofreció una asesoría inmediatamente.

“¿Cómo qué te gusta más?, algo sobrio o con brillitos, que esté descubierto o un poco más tapado, ¿largo?, ¿corto?” Me dijo mientras me examinaba para adivinar una talla.

Las chicas tienen todo perfectamente pensado. El showroom te da la sensación de estar en una boutique exclusiva, con sillones estilo victoriano, cortinas blancas que iluminan el espacio y música suave que te pone en el mood de compras.

Mientras Maryel escogía los vestidos que podrían ir tanto con mi tipo cuerpo como con el evento, yo recorría la pared que tienen repleta de accesorios, también disponibles. La mayoría son collares llamativos que puedes comprar por no más de 400 pesos.

Una vez que me mostró su selección, pasé al probador con cinco vestidos, de los que escogí un BCBG color uva bastante cómodo y que además, a pesar de mi estatura de 1.55 cms, no necesitaba arreglo alguno.

“Nos hemos dado cuenta que independientemente de la marca, lo que las clientas buscan es comodidad, no sólo que les guste” comentó Maryel.

Y es que el servicio que ofrecen en 1NS no sólo te quita la preocupación de comprar un vestido, sino que ellas también se encargan de hacerle los arreglos necesarios -hasta te prestan zapatos de tacón para medir el largo correcto- y ellas mismas se encargan de llevarlo a la tintorería cuando lo devuelves.

Y a todo esto ¿cuánto cuesta llevarte un vestido? Los precios de renta van desde los 300  hasta los 1400 pesos dependiendo del tipo de vestido,  porque no es lo mismo uno de cóctel que uno largo para una boda de etiqueta rigurosa. Los vestidos están escogidos de modo que todos estén dentro de un rango de precio sin importar la marca. Además puedes encontrar mejores ofertas a lo largo del año, pues cada cambio de temporada hay liquidación de vestidos; lo que significa que puedes encontrarlos en las liquidaciones al mismo precio que te costaría rentarlo.

Finalmente el día de la fiesta llegó. Usé el vestido que las chicas de 1NS me rentaron con el que fui más cuidadosa de lo común, pues sabía que alguien más lo podría usar después. No está mal tener tantita conciencia sobre tu atuendo en una fiesta enloquecida.

Para que no generara un cargo de 30 pesos por penalización, tenía que devolverlo a más tardar el martes después de la fiesta, en proceso igual de sencillo, o más, que rentarlo. Solo llevé el vestido, lo recibieron y listo.

En el caso de algún accidente, Maryel o Martha se ponen en contacto contigo para hacértelo saber y llegar a un acuerdo para reparar el daño a la prenda.

One Night Stand apenas lleva un año ofreciendo este servicio, pero Maryel espera poder ampliarlo y tener más showrooms no sólo en el DF sino en el resto de la República.

Mientras tanto, si estás a punto de tener una boda o tu graduación, puedes contactarlas a través de su página en Facebook o en su página de internet, en donde además podrás ver los modelos que tienen, y agendar una cita. Te aseguramos  que nadie más usará un vestido igual al tuyo en tu próxima fiesta.