Debate deja ataques y pocas propuestas

Por primera vez se reunieron los 10 candidatos a la gubernatura de Nuevo León, aunque en más de una intervención optaron por sacar sus "trapos sucios"
Cada uno de los abanderados a la administración estatal abordó temas de transporte, transparencia, empleo y desarrollo urbano.
Cada uno de los abanderados a la administración estatal abordó temas de transporte, transparencia, empleo y desarrollo urbano. (Carlos Rangel)

Monterrey

Los candidatos a la gubernatura del Estado llevaron más trapos sucios que propuestas nuevas al debate oficial organizado por la Comisión Estatal Electoral (CEE) este domingo.

Al inicio de la trasmisión, donde se habló de desarrollo económico, transporte, empleo y transparencia, llegaron 10 aspirantes y salieron 9; Raúl Guajardo del Partido Encuentro Social (PES) había llegado a la mitad del ejerció de confrontación de ideas cuando anunció su retiro de la contienda a favor de Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, candidato independiente.

La cantidad de participantes y limitaciones del formato no los detuvo para acusarse los unos a los otros; incluso los candidatos de las minorías decidieron empelar gran parte de sus 16 minutos en insistir en que los candidatos punteros, del PRI, PAN y el independiente, no garantizaban una buena opción de gobierno.

Felipe de Jesús Cantú Rodríguez, abanderado de Acción Nacional, dio el “primer golpe” al cuestionar a la candidata del PRI, Ivonne Álvarez García sobre las concesiones de taxis que posee su familia, a nombre su madre, y que presuntamente habrían sido entregadas mientras ella era alcaldesa de Guadalupe.

“Ahora que la ley te obligo a venir un debate, quiero preguntarte, ¿a qué le quieres dar continuidad a las inexplicables concesiones de taxis a nombre de Orfelinda García Caballero, tu mamá, con valor de millones de pesos?”, dijo Cantú.

La aludida tuvo que esperar por espacio de 10 minutos para responder a su contrincante lamentando que comenzara su intervención con ataques personales y no con propuestas; afirmó que las concesiones son operadas por su familia desde hace años y fueron entregadas por particulares y no por el Gobierno Estatal.

Humberto González Sesma, del PRD, dijo que en esta elección había dos candidatos del PRI. Uno que representa al viejo PRI, que es Rodríguez Calderón, quien contiende por la vía independiente; y la otra, la ex senadora. Y llamó al aspirante panista “empleado” de Raúl Gracia y Zeferino Salgado.

Asimismo destacó el pasado panista del candidato de Movimiento Ciudadano, Fernando Elizondo Barragán, y del Partido Humanista, Jesús María Elizondo, quienes en diversos momentos del debate pusieron como ejemplo sus logros obtenidos cuando estuvieron al frente de administraciones del AN.

Asael Sepúlveda, candidato del Partido del Trabajo se centró en los sobrecostos de los proyectos en obra pública que habían sido elaborados por administraciones panistas, aunque en general señaló a ambos partidos por su falta de combate a la corrupción.

Antes de declinar en sus intenciones, el abanderado del PES, Raúl Guajardo hizo referencia también a Álvarez García y dijo: “En Guadalupe dejaron grandes deudas y su porcentaje en relación con la anterior, si estos son los resultados, tendríamos que pensar realmente por quién votar”.

Al ataque se sumó El Bronco y en varias ocasiones le dijo que solo era una “empleada” del Gobierno actual y representaba a Rodrigo Medina; también criticó a la CTM, central que dijo, apoya a la candidata y cuyos integrantes comparó con Los Zetas.

Tras reiterados ataques, la priista finalmente respondió: “Jaime no me faltes al respeto diciendo que no me puedo valer por mí misma”.

Pocas pedradas le tocaron al independiente, cuestionándole justamente su autonomía, tras 31 años de haber militado en el PRI; desde la misma Ivonne Álvarez hasta Rogelio González, de Morena. Incluso Luis Farías, de Cruzada Ciudadana le dijo que sus resultados como alcalde en García no habían sido importantes

Elizondo Barragán permaneció al margen del tira- tira e insistió en que no se debe votar por un candidato que está en campaña tres meses, sino por un gobernador que estará en el poder seis años.

La Comisión Estatal Electoral pidió a los candidatos que ninguno de ellos se declarara como “ganador” del debate, y aunque cumplieron a su palabra, sus seguidores en redes sociales no hicieron lo propio.

Quizá sea la última ocasión en que los candidatos estén en el mismo sitio para debatir, a mitad de las campañas la apuesta es que este ejercicio, con todas sus limitaciones, ayude a los ciudadanos a tomar una decisión.