ENTREVISTA | POR ISRAEL MORALES

Ana Punset Escritora y lectora profesional

La autora española habla sobre su novela dirigida al público infantil: "Makia Vela. Secretos ennubiados".

Un viaje en escoba hacia lo amable de la brujería.

Los niños deben conocer el mundo de la magia, comentó Punset.
Los niños deben conocer el mundo de la magia, comentó Punset. (Especial)

Monterrey

En la ciudad mágica llamada Abracadabra, tres jóvenes hechiceras, Makia, Cereza y Escarlata, ponen el mundo y sus nombres de cabeza. Se trata de los nuevos trucos de la brujita Makia Vela. Secretos ennubiados (Montena, 2013) de Ana Punset, quien ofrece un viaje en escoba con todos los gastos pagados y que incluye ilustraciones de Moni Pérez, donde los enredos de las protagonistas se tornan nebulosos y algo inexplicables, pues la magia se ha vuelto loca. De esa sana brujería y de sus maquiavélicos personajes nos comenta la autora nacida en España.

¿Por qué un tema de brujas?

Las brujas son unos personajes con mucho encanto, además de que tienen mucha historia. Pueden ser terroríficas o maravillosas, pero sobre todo son mágicas y pueden llevar la magia hasta límites insospechados.

¿A quién está dirigido este libro?

Las novelas de Makia Vela están dirigidas a niñas de seis años a nueve años, una edad en la que la imaginación está en pleno apogeo. Además, detrás de las aventuras de Makia Vela siempre hay aprendizajes y valores que se transmiten a los jóvenes lectores.

¿De dónde surgió Makia Vela? Me incorporé a la colección de Makia Vela a partir de la novela número cinco, cuando los personajes y el mundo de Abracadabra ya estaba creado por mi editora Magela Ronda. Las anteriores novelas están escritas por E.B. del Castillo.

Son brujas con las problemas propios de la juventud, ¿qué tanto están basadas en las niñas de hoy, en la juventud de estos días?

Los personajes de Makia Vela viven aventuras propias de la juventud, pero llevadas al mundo fantástico de Abracadabra. La escuela, por ejemplo, no es una escuela normal, sino de magia, pero allí las alumnas se encuentran con los mismos aprietos que las niñas de hoy.

¿Cómo trabajaste el lenguaje para un público exigente como lo es el infantil?

Leí algunas obras dirigidas a esta misma edad para tener referencias y me concentré en no hacer complejas las estructuras ni las historias. Además de que siempre hay que tener presente el humor dirigido a este joven público y trasladarte un poco a esa época que todos hemos vivido y que, esforzándote, puedes recuperar.

¿Te habías imaginado a las brujitas como las de Moni Pérez?

Moni Pérez es una gran ilustradora. Ella trabajó en la colección mucho antes que yo, así que su obra es, en realidad, muy representativa de Makia Vela. Y sí, siempre ha respondido a la perfección a las imágenes que yo veía con tanta claridad en mi cabeza.

¿Cómo hablarles a los pequeños de brujería y magia?

Los pequeños deben conocer la cara más amable de la brujería y de la magia, la que Makia y sus amigas practican: una fantasía en la que volar en escoba es igual de posible que una araña te hable a través de la tela que teje.