“Nadie quería vivir o trabajar por aquí”

Marcos -nombre usado para proteger su identidad- ha intentado vender su casa de dos pisos desde hace tres años, y no es el único.
Muchos se niegan a aceptar propuestas por debajo del valor real.
Muchos se niegan a aceptar propuestas por debajo del valor real. (Raúl Palacios)

Monterrey

El letrero de "En venta" fue colocado en enero de 2011, aunque sólo se han recibido tres llamadas de interesados para hacerse del terreno. Ninguna de éstas ha sido fructífera, y los predios siguen disponibles.

Marcos -nombre usado para proteger su identidad- ha intentado vender su casa de dos pisos desde hace tres años, y no es el único. Varios de los dueños de los edificios contiguos han probado hacer lo mismo, aunque admite que algunos han logrado la transacción.

Con 10 metros cuadrados en su propiedad, y un precio relativamente justo, nunca pensó que tuviera tanto problema.

"Vender aquí ha sido muy difícil", afirma.

Y es que durante los peores años de la violencia que se vivió en Monterrey, el primer cuadro de la ciudad paulatinamente fue abandonado. No sólo por comercios, también por sus habitantes.

"Nadie quería vivir o trabajar por aquí. Al menos que fuera un edificio, pero muchas oficinas pequeñas que estaban aquí se fueron. Ya no importa si estar en el centro es barato, o es fácil llegar o todos saben andar por aquí, se abandonó", cuenta.

Él oferta un edificio de dos pisos que antiguamente utilizó como oficinas para su negocio de contaduría. Su padre, sus empleados y él mismo trabajaron ahí poco más de 10 años. Actualmente, sus oficinas están en San Pedro.

Aunque también fue de los desertores de la zona, no pierde la esperanza en vender su propiedad. Sin embargo, descartó la idea de regresar ahí, al menos por ahora.

"Nos fuimos por la inseguridad. Asaltaron a empleados, a clientes y una vez se metieron a robar. Sólo se llevaron una computadora.

"Nos fuimos a San Pedro hace dos años, allá rentamos una oficina pequeña pero la verdad es que la mayoría de las personas se sienten más cómodas trabajando acá. Hasta nuestros clientes aceptan venir más para acá ahora. A nosotros también nos conviene que mejore la situación y la gente empiece a regresar al centro, así va a ser más fácil que alguien la rente", refiere.