ENTREVISTA | POR EDUARDO MENDIETA SÁNCHEZ

El líder nacional del Sindicato de Telefonistas señala que las reformas planteadas por el Ejecutivo federal afectarán la calidad de vida de los agremiados.

“Nos va a costar más trabajo mejorar nuestras prestaciones”

Los sindicatos están viviendo momentos difíciles, dijo.
Los sindicatos están viviendo momentos difíciles, dijo. (Roberto Alanís)

Monterrey

Para el dirigente nacional del Sindicato de Telefonistas, Francisco Hernández Juárez, las reformas impulsadas y las políticas económicas de los últimos años no han generado empleos, ni crecimiento, y siguen empobreciendo a la población, y nada hace pensar que la situación mejore.

De 63 años de edad, de los cuales 46 los tiene como miembro activo en el gremio, uno de los más veteranos líderes sindicales del país responde a MILENIO Monterrey previo al mitin informativo sobre la reforma fiscal y los cambios que golpearán posiblemente al sindicato por parte del recién creado Instituto Federal de Comunicaciones (Ifetel).

Ante cientos de trabajadores de la sección 1 del gremio en Nuevo León, reunidos en el auditorio de la sede oficial en pleno corazón de Monterrey, Hernández Juárez afirma que le preocupa que los políticos piensen que pueden impulsar reformas sin la participación ciudadana.

 

¿Qué viene a decirles a los sindicalizados de Nuevo León?

Seguramente vamos a ser convocados por el nuevo organismo que se llama Ifetel, y se va  a determinar nuestro estatus a partir de que sale la nueva ley, donde ninguna empresa de telecomunicaciones podrá tener más del 50 por ciento del mercado, que va a etiquetarnos como una empresa dominante o preponderante, al tener el 85 por ciento del mercado de telefonía fija.

O nos van a quitar el excedente de clientes, dejarnos en 50-50 o aplicarnos a Telmex, lo que les llaman reglas asimétricas, castigar las tarifas.

 

¿Les afectaría en recortes?

La empresa dice que los costos serían de alrededor de 11 mil millones de pesos cada año. Estamos en contra, porque va a castigar a la empresa por cumplir la ley. El título de concesión obligó a Teléfonos (de México) a ponerle el servicio telefónico a todas la poblaciones con menos de 500 habitantes, ninguna empresa da este servicio a la telefonía rural, ocho millones de clientes se mantendrían en Telmex y siete millones los separaría, ya que no le deja casi ingresos.

 

¿Cuál es la plantilla de trabajadores en el país?

Treinta y dos mil trabajadores, más mil 500 de TecMarketing, otros mil 500 de Limsa, más cerca de 20 mil jubilados, más 20 mil en empresas filiales que también le trabajan a Teléfonos, 80 mil empleos que no estamos dispuestos que se pongan en riesgo.

 

¿Cuántos trabajadores estarían en riesgo?

Pues todos, si se llegara  a ir por la vía de la sanciones económicas para la empresa, todos se pondrían en riesgo.

 

¿Las reformas, la fiscal…?

A mí me parece bien que el Gobierno haya llegado a generar consensos entre la clase política, el acuerdo político por México me parece bien por la parálisis que sufrimos con Fox y Calderón; lo que me preocupa es que los políticos piensen gobernar e impulsar leyes sin la participación social, ahí está la reforma laboral con un millón de amparos ante esa falta de consulta de trabajadores; la reforma educativa, que tiene a la capital con un permanente estado de atención por la protesta de maestros; está la reforma de telecomunicaciones, tampoco tomaron en cuenta a los trabajadores; y viene la fiscal, donde otra vez le vuelven a cargar la mano a los que siempre pagan impuestos.

 

¿Qué tanto pegaría la reforma a ustedes como sindicato?

Hasta ahora por la vía de la deducibilidad de las prestaciones, a la empresa le va a pegar y nos va costar más trabajo mejorar nuestras prestaciones.

 

¿Cuál es la expectativa de vida de los sindicatos con Peña Nieto?

Estamos pasando por momentos difíciles porque la tasa de sindicalización ha pasado por momentos importantes, estamos a nivel de 10 a 12 por ciento en México, uno de cada 100 trabajadores tiene sindicato y de los que tienen sindicato, el 85 por ciento tienen sindicatos  blancos o de protección patronal.

 

¿Usted cree que los beneficios o privilegios de los sindicatos que por décadas se han cuestionado, con Peña Nieto pueda ser distinto?

Creo que la tendencia de las propuestas que se tienen van en la dirección de la política económica que se han impulsado en los últimos años, lamentablemente es una política económica que no genera empleos, ni crecimiento y sigue empobreciendo a la mayoría de la población;  yo no veo en ninguna de las leyes que se han impulsado que me haga pensar que va a haber mejora en el país.

 

¿Igual o peor?

Peor, yo pienso que peor.