Protegerán temperatura de turbinas con cenizas

Con ello se dará solución a uno de los problemas más comunes en la industria aeronáutica, que es la degradación microestructural de las superaleaciones que componen las turbinas.

Monterrey

Luego de cinco años de estudios realizados, investigadores del Centro de Investigación en Materiales Avanzados (Cimav), unidad Monterrey del PIIT, encontraron que las cenizas volantes, que son consideradas desechos industriales de las centrales termoeléctricas, serán empleadas en el desarrollo de recubrimientos nanoestructurados y así proteger las turbinas aeronáuticas.

Con ello se dará solución a uno de los problemas más comunes en la industria aeronáutica, que es la degradación microestructural de las superaleaciones que componen las turbinas, debido a las altas temperaturas que alcanzan estos aparatos y que son capaces de resistir temperaturas superiores a los mil grados centígrados.

Ana María Arizmendi Morquecho, líder de este proyecto, explicó que a través del desarrollo de recubrimientos se busca dar solución al problema más común en la industria aeronáutica, que es la degradación microestructural de las superaleaciones que componen las turbinas, debido a las altas temperaturas que alcanzan.

"Los componentes de álabes y toberas (tipo aspas móviles y fijas) de la zona caliente de las turbinas, los cuales son fabricados de superaleaciones base Níquel, se exponen a temperaturas superiores a mil grados centígrados, lo que provoca una degradación microestructural muy fuerte de los sustratos", expuso la investigadora.

El proyecto del Cimav consiste en desarrollar sistemas de barreras térmicas avanzados en base a nanocompuestos que protejan la estructura de las superaleaciones.