La sucesión de Zambrano, nuevo reto para Cemex

Se buscará que la dirección de la corporación recaiga en una persona que sea tan buena que no se sienta la ausencia de quien hasta este lunes fuera su director general.

Monterrey

Con el deceso de Lorenzo Zambrano Treviño, Cemex deberá resolver, primeramente, sin problema alguno y lo más rápido posible, la sucesión.

Se buscará que la dirección de la corporación recaiga en una persona que sea tan buena que no se sienta la ausencia de quien hasta este lunes fuera su director general.

Zambrano se caracterizaba siempre por ir un paso adelante que sus competidores. Luego del anuncio de la fusión de Lafarge y Holcim que traerá un cambio en el mapa del sector cementero a nivel internacional, el CEO de Cemex afinaba ya su estrategia para hacerle frente a este nuevo entorno.

Sin bien el empresario regiomontano no traía en el radar el tema de la sucesión, sí se planteó una estructura organizacional que pudiera permitir que saliera el sucesor de Zambrano Treviño, dado que no hay herederos directos.

Hace tres años, Cemex anunció la creación de varias presidencias y un replanteamiento de sus regiones geográficas, lo que en su momento se pensó como el primer paso para ir abordando el tema de la sucesión de Zambrano.

Estos son los nombres de quienes integran el equipo directivo de Cemex: Jaime Elizondo, presidente de Cemex Centro, Sudamérica y el Caribe; Joaquín Estrada, presidente de Cemex Asia; Francisco Garza, presidente del Consejo asesor de Cemex para AL y asesor del director general para relaciones institucionales; Fernando A. González, vicepresidente ejecutivo de Finanzas y Administración; Luis Hernández, vicepresidente ejecutivo de Organización y Recursos Humanos.

También Ignacio Madridejos, presidente de Cemex Norte de Europa; Karl Watson Jr., presidente de Cemex EU; Juan Pablo San Agustín, vicepresidente ejecutivo de Planeación Estratégica y Desarrollo de Negocios; Víctor M. Romo, asesor ejecutivo del presidente y director general; Juan Romero, presidente de Cemex México y Jaime Maguiro, presidente de Cemex Mediterráneo.

Se trata de una estructura organizacional que se pondrá a prueba con el tema de la sucesión.