Un padre que no soportó el llanto de su propio bebé

La agresión ocurrió en Estados Unidos; el niño murió en San Pedro.
El caso trascendió en los medios.
El caso trascendió en los medios. (Especial)

Monterrey

La familia Peña Rodríguez estaba de vacaciones en la ciudad norteamericana de Orlando, Florida, cuando ocurrieron los hechos que le quitaron la vida al pequeño José Carlos. Era la última semana de mayo de 2011.

En un principio su padre aseguró que se había golpeado accidentalmente luego de que le cayera encima una televisión, después confesó haberlo golpeado.

El menor estuvo más de 48 horas padeciendo dolor hasta que la familia regresó a su hogar en San Pedro, y fue llevado a las instalaciones de Emergencias Médicas, ubicadas sobre Calzada San Pedro y Vía Sacra, en la Colonia Fuentes del Valle, donde finalmente perdió la vida.

El recorrido de la familia incluyó la ciudad de Laredo, Texas, donde el padre señaló que ocurrieron los hechos violentos.

Sin embargo, según la investigación ministerial, el primer incidente ocurrió en Orlando, cuando presuntamente en un arranque violento Peña Leyva lanzó al menor de sus hijos contra el aparato de calefacción del cuarto del hotel, lo que le provocó una quemadura en el labio inferior que abarcó hasta el área del mentón.

La averiguación señala que el 29 de mayo de 2011 la familia se trasladó a Laredo, Texas, y allí el pequeño sufrió una caída en la regadera cuando se bañaba con su padre.

El llanto del José Carlos exasperó a su padre que lo golpeó con el puño cerrado en el estómago, para después sujetarlo y elevarlo tras tomarlo del cuello, hasta que el niño dejó de sollozar.

Al hacer el recuento de sus actos, el vendedor de seguros dijo a la madre del menor que el niño se había caído y golpeado fuerte, por lo que regresarían de inmediato a Monterrey, al no tener dinero para atenderlo en Estados Unidos.

Ya era demasiado tarde.