Nada es para siempre, ni siquiera las imágenes

Concentración y respaldo de gráficas, así como el mantenimiento de las plataformas que las albergan, dilema de las fototecas.
Película, papel, discos duros o tarjetas de memoria. No importa cuál se elija, ninguno es eterno.
Película, papel, discos duros o tarjetas de memoria. No importa cuál se elija, ninguno es eterno. (Leonel Rocha)

Monterrey

A nivel mundial, uno de los principales retos de las fototecas o bancos de imágenes es mejorar y eficientizar los métodos de almacenamiento de imágenes digitales.

La Fototeca de Nuevo León no se libra de este proceso, y en su banco de más o menos 350 mil imágenes está la necesidad de proteger de la manera más óptima los archivos digitales.

Domingo Valdivieso, coordinador de la Fototeca, señala que ésta es una preocupación mundial, pues por más discos externos y computadoras destinadas para almacenamiento, nadie asegura que esas fotografías vayan a durar más de 150 años, por ejemplo, como los daguerrotipos.

"El reto es la permanencia de estos soportes, ése es el gran reto no sólo de la Fototeca Nuevo León sino de las fototecas en el mundo. Estamos viviendo una época en donde no tenemos como una garantía que lo preservado pueda durar lo de un daguerrotipo, que son más o menos 150 años", expresa Valdivieso.

La Fototeca de Conarte almacena un banco aproximado de 350 mil imágenes, con 12 fondos históricos y 9 colecciones contemporáneas formadas a partir de las adquisiciones de los salones de la fotografía, por ejemplo.

Respaldar imágenes virtuales no es nada más en guardarlas en computadoras o en otros soportes electrónicos. Implica darle mantenimiento periódico a dichas plataformas.

"No pasa sólo por un equipo de cómputo, sino que se trata de una serie de respaldos en discos duros externos, que además hay que darles seguimiento y monitoreándolos de que sigan funcionando", expresó.

La Fototeca resguarda tanto negativos y positivos, imágenes en películas, ferrotipos, albúminas, placas de vidrio, y todos sus procesos siguen las normativas del Sistema Nacional de Fototecas.

Llevan 11 mil de Fundidora

Desde 2011, la Fototeca inició los trabajos de digitalización del banco de imágenes que pertenecen a la antigua Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey.

En total son 43 mil imágenes las que deben ser sometidas por un proceso de conservación, catalogación y digitalización. Paulatinamente, el personal de Conarte ha subido muchas de estas fotografías al sitio web de la dependencia (www.conarte.org.mx) en su apartado de Acervos.

Actualmente, la Fototeca ha digitalizado aproximadamente 11 mil imágenes, con un promedio de 40 fotografías por día.

"El Fondo Fundidora tiene 43 mil imágenes, de los cuales tenemos procesadas alrededor de 11 mil, todavía nos falta, pues es una cantidad importante", comentó Valdivieso.

Cada una de las imágenes es sometida a un proceso de limpieza, de verificación de información y ya por último se manda digitalizar. El trabajo debe ser minucioso para que tenga la mayor calidad y ofrezca la mayor cantidad de datos posibles a los investigadores.

"Es un trabajo que se da todos los días con la conservadora, la catalogadora y la digitalizadora junto a sus auxiliares, tienen una cuota de trabajo todos los días", apuntó.

Este acervo cuenta con una gran riqueza, pues no sólo muestra a las grandes bodegas u hornos de la acerera, sino que ofrece un registro directo de sus trabajadores, además de que fueron tomadas por grandes fotógrafos de la época, como Guillermo Kahlo o Eugenio Espino Barros.

Tiempo enemigo

Según Domingo Valdivieso, coordinador de la Fototeca de Nuevo León, por más instrumentos usados para almacenar fotos, no se garantiza su duración eterna.

El argumento es que, además de que el hardware no basta, es necesario mantenimiento y monitoreo constante a fin de prevenir daños o pérdidas.

Aunque a primera vista, el resguardo de imágenes digitales pareciera más sencillo que el de las análogas, la realidad es que ambos tipos requieren cuidados.