“Mi semilla, mejores condiciones para la danza”

La bailarina y coreógrafa Aurora Buensuceso será homenajeada mañana en el Encuentro Metropolitano de Danza Contemporánea.

Monterrey

Antes de desear dedicarse a la danza, la entonces niña Aurora Buensuceso quería ser actriz, cantante, estudiar psicología y, por qué no, hasta ser criminóloga.

La danza era su tercera opción, admite la fundadora de la compañía Teoría de la Gravedad. Y fue en una clase dentro de la Escuela Superior de Música y Danza donde conoció cual sería la profesión por toda su vida.

Aurora Buensuceso será homenajeada mañana en el Encuentro Metropolitano de Danza Contemporánea, en una ceremonia programada a las 18:00 en el vestíbulo del Teatro de la Ciudad.

En entrevista, la bailarina y coreógrafa relató cómo tomó su decisión por la danza y como ha desempeñado con pasión esta carrera por 23 años.

Los mejores homenajes son los que llegan por sí solos, ¿cómo te sientes con este reconocimiento que se te hace a tu carrera?

Agradecida, muy contenta y muy inspirada por estar en este lugar y por ser tomada en cuenta por mis compañeros, que es lo más bonito.

Uno trabaja porque esta es su pasión y no por estar buscando un reconocimiento, entonces este plus que me ofrece el Encuentro Metropolitano de Danza Contemporánea me tiene muy agradecida.

De niña tenías múltiples sueños por cumplir y la danza era uno de ellos...

Fíjate que a veces no sabemos, como todo niño o adolescente, pero no sabemos a dónde vamos a ir. Entre mis sueños artísticos estaba la música, el teatro, pero no concebía mucho la danza, ¿por qué?, pues porque sabía de mis limitantes.

Pero con el paso del tiempo, y los contactos indicados, recuerdo que una amiguita de la secundaria me dijo 'oye, entra conmigo a la escuela de danza' (La Superior) y al ver que el programa incluía teatro y música, pues así decidí, así de simple, como pasa con los niños.

Además, (me decidí) al ver a tus primeros maestros, como fueron Valentina Castro o Fernando Castillo, e incluso la primera función que vi con Sunny Savoy, además las preocupaciones de los padres sobre qué vas a hacer con la danza.

¿Llegaste directo al lenguaje contemporáneo?

Más que nada, porque a mi edad (12 años) era difícil que entrara con las niñas de clásico.

¿Cómo explicarle a alguien la danza contemporánea?

Hasta la fecha se me hace difícil. O sea cómo decirle a alguien de una manera simple que es lo más divertido, a mí me gusta pasarla bien, estar contenta y disfrutar lo que hago, incluso hasta dar clase.

¿En qué momento de tu vida te decides por la danza como tu profesión?

Cuando estás en la escuela, obviamente, pues vas viendo tus limitaciones, pero en cada año también vas trabajando con ellas y rebasándolas, un poco. De repente yo ya veía el trabajo de mis piernas, de mi espalda, cómo podía estar parada de mejor forma y esas pequeñas cosas fueron las que dieron al sentido de que estaba en el sitio adecuado.

Como toda niña, tenía una cultura popular de Michael Jackson, Madonna, Timbiriche y son cosas que te hacen decir "qué padre sería hacer eso". Claro que la realidad es que los maestros te decían "te va costar mucho trabajo" y gracias a que creyeron en mi es que seguí en esto. Recuerdo mucho en el tercer año de la carrera, en medio de una clase, me cayó el veinte y dije "aquí es".

No sólo es bailar, también implica presentar un proyecto, dirigir una compañía, crear encuentros, ¿cómo te ha nutrido todo eso que está alrededor de la danza, pero fuera del escenario?

Completamente. Vuelvo a ese sueño de Aurora de ir por diferentes caminos, de diseñar un proyecto, de perder el miedo para hacer algo y presentárselo a alguien, de poder compartir con mis alumnos, los maestros o un funcionario. Creo que esa parte es la que me mantiene esa semilla, de buscar mejores oportunidades para la danza, no sólo para mí o mi grupo, sino para la danza.

Son búsquedas que uno hace, búsquedas de decir "los bailarines necesitamos un seguro" y trabajar o diseñar esas necesidades porque hay que buscarlas, necesitamos nuevas plataformas para mostrar nuestro trabajo y nosotros mismos los que necesitamos es generarlos, de planteárselo a la autoridad, y eso también te permite estar preparado para hacer estas solicitudes.