Interponen denuncia por robo de campanas

Temen que antigüedades sean llevadas a fundiciones ilegales.
Los habitantes resguardan la única pieza que los ladrones dejaron.
Los habitantes resguardan la única pieza que los ladrones dejaron. (José Brígido Aguilar)

Monterrey

El robo de dos campanas en la comunidad de Escobedo, en el municipio de Montemorelos, fue reportado por el centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia en el estado ante la subdelegación de la Procuraduría General de la República (PGR) en Linares, al tratarse de un delito federal.

Ambas piezas son reportadas como históricas, pues datan de 1715 según datos que aportó el párroco de Montemorelos, José Antonio Cerda Montes, a quien reportaron el hurto el domingo por la tarde.

Tras un recorrido por el templo de la Inmaculada Concepción en la ranchería de Escobedo, personal del Instituto Nacional de Antropología (INAH) acudió a Linares donde la denuncia fue interpuesta por su titular Elsa Rodríguez.

"Las campanas como el templo están catalogados, nosotros tenemos el registro que el inmueble data del siglo XVIII. Como es un inmueble federal pues la denuncia se pone ante la autoridad competente, en este caso la PGR", expuso Alejandro Vázquez, jefe de resguardo y bienes culturales del INAH en Nuevo León.

El principal riesgo es que las campanas sean vendidas a fundiciones ilegales, aprovechando el precio del bronce pues se tratan de piezas que rondan entre los 80 y 100 kilos aproximadamente.

A decir de Alejandro Vázquez, el párroco de Montemorelos junto a los pobladores de la ranchería de Escobedo venía denunciado una serie de robos a los templos cercanos sin que tuviera mayor eco en las autoridades locales.

"El padre nos comentó que ellos ya venían reportando una serie de robos de campanas en otras parroquias, pero en la actual administración del INAH es el primero que nos toca", apuntó.

En años anteriores se han registrado robos similares en parroquias de Mina, Monterrey, El Carmen por citar algunos casos.

Habitantes de la ranchería expresaron a MILENIO Monterrey que hace algún tiempo se habían protegido las campanas pues existían rumores de un posible robo. Hoy de nueva cuenta habitantes de la comunidad resguardaron la única pieza que los ladrones no se llevaron.

Reportan daños

Tras un recorrido por las comunidades de Gil de Leyva y en Escobedo, ambas del municipio de la zona citrícola, se reportaron daños estructurales a los templos ocasionados por los recientes temblores que han afectado la zona.

La parroquia de Nuestro Padre Jesús (ubicada en Gil de Leyva) tiene daños en la torre del campanario a causa de los recientes sismos pero agravados por la caída de un rayo recientemente.

En la iglesia donde se robaron las dos campanas también se registró un daño en uno de sus muros.