Fue protector y mecenas del patrimonio histórico

Son tres las donaciones que entregó a la Cervantina, logrando con ello que la biblioteca se colocara como una de las más importantes del país por la documentación sobre la historia de México que ...
Éste es un álbum de imágenes de miembros de la realeza europea.
Éste es un álbum de imágenes de miembros de la realeza europea. (Gustavo Mendoza)

Monterrey

Si alguien se preocupó por dotas a la Biblioteca Cervantina del Tecnológico de Monterrey con importantes acervos fue el empresario Lorenzo Zambrano Treviño.

Son tres las donaciones que entregó a la Cervantina, logrando con ello que la biblioteca se colocara como una de las más importantes del país por la documentación sobre la historia de México que posee.

La colección Ignacio Bernal (donada en 1996), la Conde-Zambrano (2001) y el fondo Aspe otorgaron una serie de libros, documentos, mapas y fotografías de gran valor que hoy son fuente de estudio para investigadores locales, nacionales e internacionales.

Daniel Sanabria Barrios, director de Patrimonio Cultural del Tecnológico de Monterrey, refiere que estos acervos fueron adquiridos directamente por Zambrano a petición del escritor y anterior director de la Cervantina, Ricardo Elizondo.

En los archivos de la biblioteca se encuentra toda la papelería correspondiente a las donaciones que hiciera Zambrano, quien fungió como presidente del Consejo del Tecnológico de Monterrey hasta 2012.

"El ingeniero (Zambrano) compraba las colecciones y después las donaba al Tecnológico. Él era muy sensible a este tipo de cuestiones, el doctor (Ricardo) Elizondo contaba que Zambrano traía frecuentemente a visitantes para que conocieran la biblioteca", refiere Sanabria.

Además de su afición a los automóviles, Zambrano Treviño era un amante del arte y de la literatura. No por nada su relación con Gabriel García Márquez, a quien invitó personalmente a la ciudad tanto a las visitas en el Tecnológico como después al museo Marco.

Los tres fondos que Zambrano Treviño adquirió y posteriormente donó al Tecnológico de Monterrey son un tesoro bibliográfico para la historia de México.

La colección Ignacio Bernal procedía directamente de la familia del notable arqueólogo mexicano, que consta de unos 45 mil volúmenes.

En ellos se encuentran joyas de la historia de México, como la serie de Impresos Mexicanos del Siglo XVI, mapas, impresos de la Colonia, así como una sección de manuscritos donde se encuentran escritos de Agustín De Iturbide, Guadalupe Victoria, Manuel Payno o Porfirio Díaz.

Mientras que en la colección Conde-Zambrano se compone principalmente por unas 3 mil fotografías, principalmente del siglo XIX.

Para destacar, se encuentra un libro que contiene fotografías del emperador Maximiliano, de la emperatriz Carlota, del partido conservador y la corte del Segundo Imperio, con 610 fotografías. Dicho volumen está empastado en cuero con el sello del águila imperial.

Otro libro recopila una serie de fotografías -algunas inéditas- sobre los ex presidentes Benito Juárez y Porfirio Díaz. Este volumen está empastado con concha nácar.

"El libro de concha nácar contiene imágenes inéditas de Benito Juárez y Porfirio Díaz, las cuales se dieron a conocer recién ahora con los 150 años de la Batalla de Puebla, con personas que vinieron desde allá a hacer la investigación", comenta Sanabria.

Estos títulos se exhiben en la Sala del Fondo Reservado de la Biblioteca Cervantina.

El fondo Aspe se integra por dos mil títulos con material que va del siglo XIX al XX, siendo una parte importante sobre la historia de México.

En total, se podría decir que estos tres fondos comprenden el 50 por ciento de lo que resguarda la Cervantina y una cuarta parte del acervo fotográfico.

"El aporte del ingeniero Zambrano pienso se va a aquilatar con el paso del tiempo, se le reconoce su lado empresarial pero es importante destacar esta veta porque es un gran aporte a la nación", reflexionó Daniel Sanabria.