Primera sentencia oral grave de NL sería para un payaso

El proceso implica un delito sexual equiparable a la violación contra una joven de 22 años que tiene un padecimiento mental .
El MP reunió 30 pruebas contra el presunto agresor.
El MP reunió 30 pruebas contra el presunto agresor. (Archivo)

Monterrey

Una joven observa el espectáculo de un payaso sobre el Paseo Santa Lucía, en Monterrey.

La muchacha mira la rutina junto a otras decenas de personas. Para quienes suelen pasar por ese punto, el bufón es parte del paisaje, pues acostumbra trabajar en la zona.

La presentación termina y de momento a nadie extraña que el comediante y la joven se vayan juntos tras cruzar unas palabras, ni que se encaminen hacia un hotel. Ella tiene 22 años y él 26. No parece algo fuera de lo común.

Nadie sabe que la joven padece una condición mental que no le permite reaccionar y actuar con el juicio de una persona de su edad, que se encuentra en una situación vulnerable y que el payaso lleva ventaja sobre ella.

Lo sabrán después, cuando agentes del Ministerio Público les pregunten qué vieron aquella tarde.

EL PROCESO

Marco Antonio García Sánchez es el payaso que hace ocho meses daba su espectáculo y luego se llevó a la joven a un hotel.

Está acusado de delito equiparable a la violación en un proceso judicial que está a unas horas de convertirse en el primer juicio final por delito grave en Nuevo León.

Un juicio que inició apenas el lunes y posiblemente concluya mañana miércoles.

Está detenido en las celdas municipales en cumplimiento a la medida precautoria que le impusieron el 18 de enero, cuando quedó vinculado por el juez de control que conoció el caso.

García Sánchez es considerado presunto responsable de haber agredido sexualmente a la joven de 22 años de edad.

Para acreditar la responsabilidad de Marco Antonio, la agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial reunió 30 pruebas que desahogan en el juicio.

Entre ellas está la versión de testigos que vieron la acción de Marco Antonio, quien se llevó a la joven a un hotel en el centro de la ciudad.

En tanto, su defensor oficial trata de demostrar que la joven lo acompañó por su propia voluntad después de observar una de las funciones que realizó en el área del Paseo Santa Lucía, a donde acudía a trabajar.

Uno de los testigos de la defensa es un experto en psicología, quien presuntamente confirmó que la afectada es mayor de edad, pero que por su padecimiento mental, reacciona y actúa como una adolescente.

Durante el juicio que se desarrolla en privado por la naturaleza del delito y porque así lo señala el Código de Procedimientos penales en el nuevo sistema acusatorio, será en las próximas horas cuando los jueces emitan la sentencia definitiva del caso.