NL, segundo en el porte de armas en México

El estado se coloca sólo después del Distrito Federal en la solicitud de portación ante la Secretaría de la Defensa Nacional, quien debe acreditar a los propietarios de una pistola.
La Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos permite que los ciudadanos tengan armas en su casa para la defensa legítima de los moradores.
La Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos permite que los ciudadanos tengan armas en su casa para la defensa legítima de los moradores. (Cuartoscuro)

Monterrey

Las autoridades afirman que la seguridad en Nuevo León va en aumento, pero algo parece no estar bien en esta afirmación, pues casi de forma simultánea, los regiomontanos deciden armarse para proteger sus viviendas, su patrimonio y sus familias.

De acuerdo a datos brindados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) tras una solicitud de información, el estado es el segundo a nivel nacional en licencias para portes de arma no relacionadas con cuerpos de seguridad.

No mucha gente lo sabe, pero la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos permite que un ciudadano tenga una pistola en su hogar.

El artículo 15 de dicha ley establece que "en el domicilio se podrán poseer armas para la seguridad y defensa legítima de sus moradores. Su posesión impone el deber de manifestarlas a la Secretaría de la Defensa Nacional para su registro".

Joaquín, -nombre ficticio para proteger su identidad- entró en contacto con las armas desde adolescente por temas deportivos. Hoy es un excelente tirador que participa en competencias. Hace unos años, decidió comprar una pistola para proteger a su familia.

"En principio fue por un tema más de cacería y práctica de tiro al blanco, posteriormente ya que me casé y empiezo a tener familia, ahí es donde en lo personal me preocupó un poquito más el tema de la seguridad y es que me hice de un arma, particularmente enfocada a la seguridad del hogar", explicó.

A principios de año, a nivel nacional se difundieron datos proporcionados por la Sedena en cuanto a la portación de armas en ciudadanos.

Las cifras, entregadas luego de la solicitud de un medio de circulación nacional, revelan que el Distrito Federal encabeza la lista de licencias para porte de arma a civiles con mil 743, le sigue Nuevo León con 586, el Estado de México con 296, Jalisco con 105 licencias y Querétaro con 86

Se estima que en todo el país, más del 80 por ciento de las peticiones de ciudadanos para portar un arma son rechazadas.

Desde que forma parte del 20 por ciento restante, Joaquín afirma que se siente más seguro en su casa.

"A mí me genera un sentimiento de seguridad, afortunadamente nunca he estado en la necesidad de tener que acudir a ella, y espero nunca estarlo.

"Sin embargo el saber que ahí esta, que si llegara un día donde requiriera acudir a esta, saber que puedo contar con ella, me da tranquilidad", reveló.

La Red Mexicana por los Derechos de la Infancia dio a conocer hace unos años que la compra de armas para defensa personal, entre los años 2006 y 2008 se incrementó un 30 por ciento. Según la investigación realizada por la citada instancia, en dicho periodo se vendían en promedio 14 armas al día en nuestro país.

Habrá quién esté a favor de tener un arma en casa, sobre todo porque la Ley lo respalda, aunque siempre existirán los que señalen los riesgos.

En medio de la discusión surge una realidad: una parte de los regiomontanos no se siente seguro ni en su propio domicilio, por lo que recurren a medidas de este tipo para protegerse.

Los requisitos

De acuerdo al sitio de internet de la Secretaría de la Defensa Nacional, las personas que quieran portar un arma deberán atender algunas indicaciones y realizar un trámite ante la instancia.

Los requisitos que enlistan son los siguientes: solicitud del interesado, que la persona que busca hacerse acreedor de un arma tenga un modo honesto de vida, haber cumplido con el servicio militar nacional, pues deberán entregar una copia de la Cartilla del Servicio Militar Nacional y su hoja de liberación.

Además tendrán que demostrar no tener impedimentos físicos o mentales, mediante un certificado médico y psicológico; no tener condenas por delitos; no consumir drogas o enervantes y un comprobante de domicilio.

Finalmente la persona deberá acreditar a criterio de la Sedena la portación de armas por su empleo, circunstancias de la zona donde viva o cualquier otro motivo justificado.