Piden plan de tratamiento del agua para extraer gas

El investigador Martín Bremer, del Tecnológico de Monterrey, señaló que no se sabe cuál va a ser el manejo del líquido.
El profesor criticó el empleo de esta técnica de extracción en NL.
El profesor criticó el empleo de esta técnica de extracción en NL. (Carlos Rangel)

Monterrey

El Gobierno Estatal sigue sin tener un plan de precaución, acción y remediación para la práctica del fracking en uno de sus principales elementos: el agua.

Así lo aseguró Martín Bremer Bremer, del Centro de Calidad del Agua del Tecnológico de Monterrey, profesor e investigador en sistemas ambientales.

“Siempre se habla de que se va a conseguir el agua de alguna manera, y hacen análisis de cómo es que se obtiene el agua en Estados Unidos, nada más que las zonas en las que se está realizando esta explotación, son zonas con mucho más recursos de agua, ya sea superficial en ríos o en yacimientos subterráneos”, dijo.

El especialista insistió que las condiciones de Nuevo León no son en absoluto las mismas, porque no existe prácticamente nada de agua superficial y con relación a los subterráneos existen diferentes tipo de mantos acuíferos, pero esta agua no puede ser ni para consumo o riego.

Bremer dijo que sí pudiera usarse esta agua, pero ni siquiera se han empezado a hacer los estudios y las cuantificaciones para ver si esa agua es suficiente.

“Esta pregunta la hemos estado haciendo varios colegas y nunca ha habido una respuesta, quiere decir que se está dejando uno de los puntos más importantes, para dejarlo pensando que de alguna manera algo va a salir.

“Es cierto que esta agua del subsuelo se puede tratar y usar, pero nadie se ha parado a considerar cuánto cuesta hacer esto, cuesta energía y dinero, el tratamiento previo va a costar y quizá la rentabilidad de la extracción no sea tanta como dicen”, dijo el especialista.

Bremer insistió que el Gobierno Estatal sólo ha realizado algunos estudios muy previos, pero dejando fuera previsiones específicas en relación al agua como el principal ingrediente de la extracción por este sistema.

Dijo que para utilizar el agua para el fracking se le deben inyectar ciertos químicos, y ésta a su vez captará más contaminantes una vez que culmine el proceso, por lo que no se sabe a ciencia cierta qué se hará con el agua residual, si existe el modo de tratarla y reusarla, y de ser posible cuánto costaría.

“¿Qué vamos a hacer con esa agua?, si es reciclarla, inyectarla o tratarla, ¿cómo se va a hacer?, va a costar dinero y va a costar energía, eso no está pasando en otras partes, porque siguen comparando con Texas, pero si uno se pone a ver análisis financieros, ya empieza a haber voces que dicen que este negocio es una burbuja”, insistió.

Señaló que siempre hay pozos que perforar y por eso hay recursos, pero su rentabilidad es de lapso limitado de tiempo, mientras aún no se cuenta con una cuantificación de las consecuencias.

Comparó el negocio del fracking con el de las maquiladoras hace varias décadas, cuando a estos negocios se les dieron facilidades de operación y exención de impuestos además de mano de obra barata y calificada.

“Atrajeron a las maquiladoras, trabajaron aquí en condiciones muy marginales y en el momento que otros mercados como China y la India les dieron mejores condiciones se fueron y dejaron sitios con muchos contaminantes y personas que trabajaron allí con daños crónicos permanentes”, dijo Bremer.