ENTREVISTA | POR GUSTAVO MENDOZA LEMUS

Celso José Garza Acuña Director de publicaciones de la UANL

El periodismo se ejerce como tal, ya sea en una sección local o deportiva, así lo dice el autor de "En la piel equivocada".

“El periodista cultural cuenta con mayores herramientas”

El comunicador lamenta la falta de espacios en el tema en Monterrey.
El comunicador lamenta la falta de espacios en el tema en Monterrey. (Especial)

Monterrey

Carlos Ochoa, el fichaje mexicano del equipo Osasuna de España para 2002, ocupa las primeras planas de la prensa de Pamplona, cuando en su estadía con los Tigres de México no era más que un jugador más de la plantilla.

Entrevistar al jugador michoacano es una de las "notas" que José Garza Acuña tuvo que realizar durante su estadía en España, para después buscar e interrogar a Eloy Cavazos, Javier Aguirre o Rafael Márquez.

Éstas y otras entrevistas aparecen dentro de En la piel equivocada (Almadía), un título donde aparecen ocho crónicas que van desde los ídolos del futbol hasta una entrevista con Café Tacvba.

El libro busca reflejar cómo el periodismo cultural se aborda igual entrevistando a deportistas o a músicos, pues al final "el periodismo es tal, y punto".

¿Por qué En la piel equivocada, es porque el periodista debe ser un camaleón?

Como sistema de aproximación a la realidad, el periodismo es fascinante porque nos ubica en una posición privilegiada y con posibilidades de describir la diversidad de otros. En este sentido, En la piel equivocada ofrece textos aparentemente distintos a los generados normalmente por mi condición de periodista cultural (...). Pero como la idea de periodismo en uno no está parcelada ni prejuzgada, el abordaje a estos eventos es a partir de una noción del oficio y de registro de la realidad desde una perspectiva narrativa.

¿Por qué periodismo cultural?

Mis padres son maestros y en casa habitamos entre libros, periódicos y revistas y el gusto por la música y las artes. Desde que pisé por primera ocasión una redacción, la de El Nacional, de Nuevo León, en el otoño de 1989, los temas de cultura han sido la prioridad.

En ciertos grupos de reporteros parecería muy excéntrico que un periodista cultural entrevistara a todos con el mismo rigor.

El periodismo cultural es la parcela del oficio en la que se registra una mayor ambición por ejercer el oficio con mayúsculas, con mayor conocimiento de la realidad, a profundidad y periféricamente, y donde podemos advertir más niveles de experimentación desde el punto de vista formal, con un notable decoro narrativo y literario en los textos. Por eso creo que el periodista cultual cuenta con mayores herramientas para abordar a un político, a un deportista o a un escritor o a un bolero de plaza y conseguir la nota del día o una historia memorable.

¿El periodismo cultural es sólo para una sección o se puede hacer periodismo cultural para todo?

El periodismo es tal, y punto. El periodismo se ejerce sin adjetivos. La organización de los medios, de los periódicos, han parcelado la información en secciones, y la dedicada a las artes y las humanidades las han ubicado en las llamadas secciones de cultura. Uno podrá trabajar en una u otra sección, y asumirse como especialista al respecto.

En la Feria de Libro del Tecnológico de Monterrey mencionaste que el periodismo cultural de la ciudad lo hacen los reporteros y no tanto las secciones ¿Cómo ves la escena local?

Monterrey es una ciudad sin suplementos culturales desde la desaparición del "Aquí Vamos", de El Porvenir, a principios de los años noventa, hace más de 20 años. Siempre lamentamos eso, la falta de espacios, la reducción de páginas, de suplementos y secciones culturales en los periódicos de la localidad. Pero eso no significa que el periodismo cultural en Monterrey esté limitado o languidezca. Eso es muy injusto para nosotros mismos, los periodistas culturales. El periodismo cultural somos nosotros, los periodistas, los activos en el diarismo y los que seguimos ejerciendo el oficio.