De película, edifican sin permisos y alrededor de una sola vivienda

El complejo de Perse Group Constructor, sin inscripción en el Instituto Registral y Catastral.

Monterrey

La escena es caricaturesca. Una construcción gigantesca sobre una manzana de la avenida Revolución y Chapultepec devora prácticamente a la única vivienda que se negó a vender justo en medio del proyecto, recodando el afamado filme Up, una aventura de altura.

Sin embargo, en la vida real, ésta se ha convertido en una desventura en plena tierra, ya que la edificación del megaproyecto de departamentos, oficinas y locales comerciales de la colonia Buenos Aires, construye sin las licencias de edificación correspondientes de la Secretaría de Desarrollo Urbano del municipio de Monterrey.

Desde hace más de un mes, MILENIO Monterrey empezó a rastrear la situación del desarrollo habitacional, comercial y de servicios que se edifica en el número 1626 de la avenida Federico Gómez García, en la manzana comprendida de Revolución, Chapultepec e Ignacio Manuel Altamirano, de esa colonia de Monterrey.

El proyecto es edificado por Perse Grupo Constructor, SA de CV, firma originaria de Guadalajara, que edifica centros comerciales como Liverpool Andares y Torre Toscana, en Jalisco, Torre Microsoft Corp. Santa Fe en el DF, Punta Ixtapa y Galerías Serna, en Puebla.

Sin embargo, el único proyecto que no aparece en el sitio web de la firma es el que edifican en Monterrey, pese a que hay una lona, maquinaria y camiones de Perse y personal con el logotipo de la misma compañía constructora.

Tampoco aparecen inscripciones ni registros en el Instituto Registral y Catastral de Nuevo León ni por la calle Federico Gómez García ni Revolución, los dueños del desarrollo son identificados como los empresarios de apellido Estrada.

El complejo inmobiliario transformó casas y locales comerciales abandonados y una sucursal bancaria de Bancomer en un hoyo gigante, dejando a una casa como una isla justo en medio del proyecto en el número 1624 sobre la avenida Federico Gómez García.

Aunque se intentó buscar en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología del municipio de Monterrey, no se logró información oficial del proyecto, pese a solicitarlo formalmente a cuatro funcionarios diferentes del área de la Dirección de Comunicación Social.

Sin embargo, la única información oficial que MILENIO Monterrey logró confirmar es que se trata de un complejo inmobiliario sin las licencias de construcción y edificación de obra nueva que se requieren para iniciar un proyecto de esta magnitud.

"Ya vamos retrasados, pero esperamos acabar para diciembre o enero", dijo un trabajador con un chaleco con el logotipo de Perse Grupo Constructor.

"FALTARON LOS GLOBOS"

"¡Viva la resistencia, fuera, ratas!", es la leyenda que es visible sólo si se circula sobre la joroba vehicular que cruza las avenidas Chapultepec y Revolución, en una pared del interior del patio de la pequeña casa de unos 7 metros de frente por 25 o más de fondo.

Es la vivienda con el número 1624 sobre la avenida Federico Gómez García entre Ignacio Manuel Altamirano y Revolución, que quedó aislada y sin vecinos.

El único inquilino que tiene es un hoyo gigantesco que va tomando forma con una plancha de concreto donde se edifica el complejo inmobiliario.

Según Facebook, la vivienda, identificada como propiedad de la familia Lumbreras, es utilizada como un consultorio dental denominado Tooth Doctor.

Aunque se contactó a un familiar indirecto para conocer si existe algún pleito legal con los dueños del centro comercial que se construye, no fue posible que regresaran la llamada para abundar.

Durante un recorrido realizado con vecinos del sector, informaron al reportero que solicitaban hasta 40 millones de pesos por la venta de la casa, pero que el desarrollador sólo ofreció 20 millones, versión que no pudo ser confirmada ni desmentida por la familia Lumbreras.

"Faltaron los globos, nada más", dijo un trabajador que pasaba frente a la casa aislada cuando vio que se tomaban fotografías a la fachada de la casa.

"¿Cuáles globos?", preguntó el reportero.

"No vio la película esa... de la casa voladora..., que el viejillo no quería vender, a un lado de una construcción, ¿a poco no se parece?'", señaló entre risas, haciendo alusión al filme de Disney y Pixar.

Con escasa información del dueño de la casa y del desarrollador del proyecto, menos del municipio ni del Registro Público de la Propiedad, el dato confirmado es de la ausencia de los permisos de construcción de este megaproyecto.