“Religión que no ordena el calendario no funciona”

La filósofa española Amelia Valcárcel explicó la importancia que tuvo la creencia en dioses en las civilizaciones agrícolas del mundo.
La llegada del monoteísmo “ilegalizó la creencia de otros dioses”, dijo.
La llegada del monoteísmo “ilegalizó la creencia de otros dioses”, dijo. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

El origen de las religiones en los grandes pueblos de la historia tenían un fin: recordarnos lo cíclico del tiempo, que cada cierta temporada habría que sembrar y en cual otra cosechar, teniendo siempre la vigía del dios o dioses de la comunidad.

La filósofa española Amelia Valcárcel imparte, desde ayer lunes y hasta el miércoles, un seminario dedicado a abordar el tema de las religiones en el mundo contemporáneo.

Convocado por la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey, en la primera sesión del seminario, Valcárcel abordó el origen del monoteísmo, así como de los cambios en las sociedades antiguas que representó el "creer en un solo dios" en lugar de venerar a diversas deidades.

"De algo no cabe duda" –expone Amelia Valcárcel- "de que todos los pueblos han tenido sus dioses, no tenemos noticia de alguno que no los haya tenido".

Jurado del Premio Príncipe de Asturias y vicepresidenta del Real Patronato del Museo del Prado, la filósofa española expuso que la llegada del monoteísmo "ilegalizó la creencia en otros dioses".

Como inicio de las religiones, Valcárcel indicó que las civilizaciones necesitaban de algo que les recordara el inicio de la temporada de cosechas lo que permitió el establecimiento de las grandes sociedades
agrícolas.

"Todas las religiones ordenan un calendario, una religión que no ordena el calendario simplemente no funciona para nada.

"Una religión te tiene que decir cuánto tiempo ha pasado –desde algo- cuánto tiempo falta para la cosecha, cuándo tienes que sembrar. Una religión tiene que ordenarte bien la vida", expuso ayer en la Sala Mayor de Rectoría del Tecnológico de Monterrey.

Destacó que el judaísmo al ser una religión con un solo dios tenía "muy marcadas" las fechas de sus celebraciones como lo son la Pascua, la Purificación, entre otras.

"Todas las religiones nos cuentan el año", agregó poniendo énfasis es que este orden fue una de las claves para que las civilizaciones agrarias se desarrollaran y dieran lugar y trascendencia a grandes culturas.

Si bien desde el inicio de la agricultura se tenía conocimiento sobre cuándo era bueno empezar a cultivar la tierra, las culturas que lo desarrollaron a partir de un calendario descifraron el secreto para la supervivencia: saber que hay que guardar para cuando no haya comida, es decir marcar temporadas, expuso.

"Los calendarios nos marcan cuándo hay que trabajar para algo muy importante: sobrevivir.

"Las sociedades agrarias no son las primeras que saben del ciclo anual pero sí son las primeras que pueden acumular y guardar para cuando no haya", indicó Valcárcel.

La charla se desarrolló de manera presencial en el Campus Monterrey y se transmitió en vivo por internet al resto de los campus.

Amelia Valcárcel ofrecerá otra charla el próximo miércoles 15 de octubre y que tendrá como título "La función social de los museos" la cual iniciará a las 19:00 en el auditorio Museo de Historia Mexicana. La entrada es libre.