El objetivo era reducir tráfico y el congestionamiento vial

Cumplió 15 años en abril pasado.
Un asunto pendiente.
Un asunto pendiente. (Raúl Palacios)

Monterrey

El 15 de abril de 1999, el Gobierno Estatal, que encabezó en ese entonces el panista Fernando Canales Clariond, creó el Sintram mediante un contrato de fideicomiso, registrado en la Fiduciaria Bancomer  bajo el número F/30872-6, y cuya inversión ascendió a 110 millones de pesos.

Las partes que formalizaron el proyecto fueron el Estado de Nuevo León, así como los municipios de Monterrey, San Nicolás de los Garza, Guadalupe, San Pedro Garza García, Santa Catarina, Apodaca y General Escobedo. 

El objetivo en todo esto era optimizar la fluidez del tránsito en la zona metropolitana de Monterrey mediante el establecimiento de un centro de control que coordinara en tiempo real las diversas intersecciones semaforizadas, con el propósito de reducir costos en combustibles, horas hombre en tránsito e inversiones en obra vial en los diferentes municipios conurbados.

Sin embargo, el 2 de mayo de 2011 finalizó el contrato de operación y mantenimiento de Sintram que el fideicomiso tenía con la empresa Consorcio Semex Gertrude, SA de CV, por lo que el Comité Técnico aprobó el nuevo esquema de operación y mantenimiento del sistema, donde el personal de operación que laboraba para la empresa pasó a ser personal de este proyecto.

Es decir, el fideicomiso absorbió el porcentaje que le correspondía pagar al Semex Gertrude, derivado de la terminación de ese contrato, que fue autorizado en un acta de sesión ordinaria del Comité Técnico del Fideicomiso del Sintram, de fecha 11 de mayo de 2011, según consta en documentos oficiales.

 Las actividades a realizar con el nuevo esquema de operación y mantenimiento responsabilidad de los siete municipios fue el de mantenimiento preventivo y correctivo de los equipos de semaforización de los cruces centralizados que están ubicados dentro de su jurisdicción.