“Esta es la noche que esperamos todo el año”

Aseguran que discreción y rapidez son sus características.

Guadalupe

La puerta abierta en las cochera indica que la habitación se encuentra en mantenimiento; los trabajadores entran sigilosamente y apenas se escucha el sonido de los radios de onda corta con las indicaciones.

Los empleados de mantenimiento tratan de ser invisibles y pasar completamente desapercibidos mientras asean, realizan la jardinería, cambian la iluminación o simplemente llevan pedidos al resto de los cuartos.

Ellos venden discreción y un servicio dinámico; la plantilla se prepara para el mejor día del año: el 14 de febrero.

En el motel Aqua se puede conseguir una habitación sencilla por 460 pesos, pero también se puede tener acceso a instalaciones de lujo, con alberca, sauna y mesa de billar por 2 mil 500 pesos. Los deseos del cliente son a la medida de sus posibilidades.

"Es la noche que esperamos todo el año", señala Rafael, el gerente operativo, a quien le informan cuando las habitaciones se ocupan o desocupan, cuando hay una falla o se requiere de insumos y suministros.

Él se mueve con rapidez por la manzana que conforman las instalaciones del motel, el único ruido que se escucha es el de la fuente en el acceso principal, la que recibe al visitante.

"Nos preparamos con mucho tiempo para este día, siempre tenemos un servicio excelente, pero previo al 14 de febrero revisamos a fondo las instalaciones, hacemos cambios y todo lo necesario, incluso tenemos personal extra para limpiar las habitaciones que se van desalojando", cuenta.

Las empleadas de limpieza trabajan en grupos de 3, ellas tienen la obligación de limpiar una habitación en 10 minutos para que esté disponible para otros clientes, sin embargo en fechas como el Día de los Enamorados, deben ser aún más eficientes y hacer el trabajo en la mitad del tiempo.

No siempre se puede, confiesa el gerente, ya que aunque la mayoría de los clientes van a pasar un buen rato, otros dejan la habitación en condiciones que requieren más tiempo de limpieza.

"Nosotros ofrecemos un buen servicio, atención, nuestro restaurante de cocina internacional, servicio de bar y el confort de la habitación.

"Es la fecha que estamos esperando, es nuestro gran momento del año y con mucho tiempo de anticipación estamos viendo esto, contratamos personal extra y capacitamos a los empleados", dice.

La mejor cualidad de un empleado de este motel, es la discreción; sólo la recepcionista tiene contacto con los clientes; los alimentos y las bebidas se entregan desde el exterior por medio de una puerta corrediza. Todo tiene que estar entre 10 a 15 minutos.

Son 56 habitaciones, una de ellas para cuatro personas con alberca; una más con piscina para dos personas y algunas otras con jacuzzi.

"Estos días hasta hay fila, algunos nos esperan hasta por dos horas y nosotros buscamos corresponderles con alguna bebida de cortesía", cuenta.

Los años anteriores no han sido muy buenos para este Motel y otros en la zona; luego del huracán Alex, el acceso a este lugar quedo restringido, llevando a los clientes hacia otras zonas, además la inseguridad les pegó directamente en la afluencia y las ganancias.

Pero hoy, a partir del mediodía, la actividad en el Aqua, como en el resto de los moteles de la ciudad, será intensa.