“Aquí nadie mata por Pancho Villa o Zapata, sino por hambre”

"La cebra", cinta ganadora de premios en Perú y en la Ciudad de México por su dirección, y que ahora se califica como un éxito en Monterrey por permanecer en taquilla, busca narrar algo de lo que ...
La película se proyecta en Cinemark Plaza Bella.
La película se proyecta en Cinemark Plaza Bella. (especial)

Monterrey.-

Tal vez los mexicanos que participaron de combatientes en la Revolución Mexicana no lo hicieron con la idea de ganar “tierra y libertad”, y probablemente no seguían a Álvaro Obregón por sus ideales, sino porque pagaba bien. Esta es la historia en la que nos sumergiremos en La cebra.

Una historia que nos muestra otra faceta sobre la Revolución Mexicana, La cebra es una cinta cinematrográfica producida por mexicanos que se ha mantenido durante tres semanas en la cartelera del cine comercial de Monterrey, lo que se consiera como todo un logro para una película que no entra en el corte comercial.

En entrevista para MILENIO Monterrey, el director y guionista del filme, Fernando León Rodríguez, se muestra alegre debido a que la cinta continúa en carteleras comerciales de la ciudad, y comentó que La cebra continuará su gira por países de Latinoamérica, Asia y Europa.

La cinta ganadora de premios por dirección en Perú y en la Ciudad de México continúa proyectándose en Cinemark Plaza Bella.

Como director, ¿qué significa para ti que La cebra se mantenga en cartelera comercial?

“Pues estoy muy contento que al público regio le haya gustado, ojalá dure más. Y por otra parte es bueno que se de esa conexión con el norte. En Hermosillo duró más pero ahí se puede decir que tal vez fue porque en la película hay dos actores sonorenses extraordinarios: Jesús Ochoa e Irineo Álvarez”.

¿Prefieres que tu trabajo se mantenga en la ruta de festivales de cine o que se proyecte comercialmente?

“Ambas rutas son importantes. Para mí el cine es una industria y los festivales ayudan para la promoción de las películas. Lo ideal es que las películas se dieran en las dos rutas”.

Se ha abierto un debate en la escena cinematográfica del país: películas que son premiadas en el extranjero no se exhiben en el país pero tenemos el éxito de taquilla como Nosotros los nobles y ahora No se aceptan devoluciones, ¿qué opinas al respecto?

“Dicen por ahí que para gustos se hicieron los colores. Y según yo hay dos tipos de cine: el bueno y el malo. Tenemos directores que hacen un cine intimista y personal; y otros directores que buscan entretener al público. En los dos casos, hay películas buenas y malas. Difícilmente encontrarás películas de corte comercial ganando un premio en Berlín y lo mismo sucede con las laureadas en Cannes: muy pocas son hit en taquilla. Y eso sucede con el cine en todo el mundo. Para mí ese debate está inflado de manera artificial”.

Los años pasan y el tema de la Revolución Mexicana continúa presente en el cine nacional ¿cuál consideras que es el aporte de La cebra a esa temática?

“La cebra desmitifica a la revolución mexicana. Los personajes no están dispuestos a morir o matar por Villa o por Zapata, lo que les mueve es el hambre. Es más, ni siquiera saben lo que significa tierra y libertad. De hecho, es la única película mexicana donde los personajes se quieren unir con Álvaro Obregón, y no por cuestiones de ideales, sino porque han oído que paga la quincena puntualmente.

¿Cuál es el camino que le resta a La cebra, continuará en los festivales, hay alguna oportunidad de su comercialización?

“En lo que queda del año, La cebra va a festivales en Bolivia, Argentina, Bélgica, Bangkok y Lituania”.

¿Los premios en el extranjero son garantía de exhibición de la película en México?

“No necesariamente pero de que los premios ayudan, ayudan. Y también depende el premio. No es lo mismo una palma de oro en Cannes que el Laurel de Oro de Tingüindín. Con todo respeto para los organizadores del festival en Michoacán”.