Música y comediantes... aún así los priistas se dormían

Aunque los organizadores buscaron la manera de mantener al público atento, las siete horas de espera se impusieron.

Monterrey

Fueron menos de 20 minutos los que tomó la ratificación de Ivonne Álvarez García como candidata a la gubernatura del Estado por el PRI, sin embargo para muchos de sus asistentes se transformó en una jornada de casi 8 horas.

Desde las 7:00, personal de la Arena Monterrey, donde se llevaría a cabo la Convención de Delegados, debieron abrir sus puertas para dar alojo a las personas que procedentes de la zona rural comenzaron a hacer su arribo.

Las tortas y los refrescos se comían en el camión, o en la banqueta antes de entrar al recinto que no permite introducir alimentos o bebidas.

Además de las banderas que no dejaban lugar a dudas de la naturaleza del evento, fue instalado un escenario donde grupos musicales norteños y de cumbia hicieron su intento por amenizar (y despertar) a los asistentes.

En las primeras horas del domingo, la cantidad de camiones estacionados sobre la avenida Fundidora y la calle Francisco Márquez no fueron un inconveniente, pues era poco el tráfico que se registraba en la zona, pero hacia las 9:00 las cosas se comenzaron a complicar.

Más camiones, más gente; sus pancartas, los niños, y los puesteros que vieron la posibilidad de hacer negocio se fueron sumando a la gran marea humana que hacia su arribo ordenadamente, pero tras una larga espera.

Hubo muchos problemas para el acceso, pues había tres fronteras que cruzar y algunos que lograron las primeras dos pero no la tercera, de donde fueron regresados.

Un absoluto desorden se originó en los accesos, hasta a algunos de los representantes de los medios de difusión se les negó el ingreso debido a que traían localidad por otra puerta.

Adentro dos animadores ensayaban las porras: apenas eran las 10:00 y aún faltaba un poco más para que diera inicio “el evento formal”; tras ellos salieron dos comediantes y después un par de locutores de radio que trataron de “prender” a una concurrencia que sonaba cada vez más cansada.

La rampa que daba acceso al presídium y los lugares de luneta, los mejores por la cercanía con la plataforma principal, sirvió para que muchos y muchas priistas se saludaran y abrazaran, algunos eran fingidos, otros, los menos, sinceros.

Por ahí ingresaron el secretario general de Gobierno, Álvaro Ibarra Hinojosa, quien al ser saludado por el diputado Jorge Mendoza, se lo llevó a un privado en donde dialogaron unos ocho minutos.

En la plataforma principal se instalaron cuatro hileras de filas, donde estuvieron todos, desde luego los mejores de primera fila, para los de mayor representatividad.

El gran ausente fue Manlio Fabio Beltrones, líder de la bancada priista en la Cámara de Diputados federal, pero sí estuvo el líder de los senadores tricolores, Emilio Gamboa Patrón, que apoyó fuertemente a Ivonne para que fuera la abanderada.

El gobernador Rodrigo Medina llegó con su esposa Gretta Salinas, y junto a ellos coincidió el dirigente nacional del PRI, César Camacho, a quienes sentaron en lugares juntos.

Las senadoras Cristina Díaz y Marcela Guerra fueron ubicadas junto con Héctor Gutiérrez, cerca de los tres ex gobernadores que asistieron: Sócrates Rizzo, Natividad González Parás y Benjamín Clariond.

Nicolás Álvarez y su esposa, padres de Ivonne, ocuparon un lugar de primera fila en luneta, con mucha discreción pero una fuerte emoción, estuvieron al pendiente del desarrollo del evento en el que su hija fue protagonista.

Hacia mediodía comenzó el acto protocolario, las manos en alto, votación económica y la declaratoria.

“Esta comisión acredita a la licenciada Ivonne Liliana Álvarez García como candidata única para participar en las próximas elecciones”, dijo el presidente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, a la multitud en la Arena.

Todavía pasaron 20 minutos antes de la candidata hiciera su arribo al lugar y otros 32 para que finalmente llegara al presídium y escuchara atentamente a sus líderes local y nacional.

Después el discurso, regresó de nuevo al graderío, intentando captar la atención para evitar que la gente siguiera dejando el sitio; para entonces, algunos delegados llevaban ya más de 7 horas sentados en el mismo lugar.

Las porras, las luces y los papeles tricolores volaron por el aire a modo de confeti, y todos comenzaron a salir; la arena se despejó en tan sólo 20 minutos, los invitados especiales salieron lo más rápido posible y hacia las 14:15 comenzaron las labores de limpieza en la zona.

Ivonne Álvarez seguía dando abrazos y tomándose fotos.