“Los mexicanos hambreados nos reímos de la muerte”

El escritor nos muestra con sus obras temas que sacuden a los lectores y que incluyen muchas dosis de humor.
Valdez estará en la FIL de Monterrey el próximo domingo.
Valdez estará en la FIL de Monterrey el próximo domingo. (Gustavo Mendoza Lemus)

Luis Valdez nació en Monterrey y esta urbe es parte de sus temáticas, ya desde la violencia, como en su novela Mascotas muertas (Ediciones Intempestivas); ya en la vorágine cotidiana de un escritor, como en sus cuentos Apuntes de un guionista porno (Poetazos) o de la juventud y sus broncas, en el libro por entregas Un genocida menos por culpa del amor. Y como nada de eso está peleado con el humor, éste también se impregna en su programa de TV online La máquina suave, que trata de la literatura, subliteratura, novela gráfica, cine, más los temas que se acomoden a la perspectiva de este autor, que además ha publicado Estíbaliz y la tormenta (Editorial El Resto de Nosotros) y de Territorio de Leones (Conarte), entre muchas otras apariciones en antologías y demás publicaciones.

Valdez estará en la FIL el próximo domingo, en lectura y festejo del 20 aniversario de la editorial Poetazos, a las 16:30, en la Sala 104. Aquí habla de sus impresiones como promotor de la cultura y de su reciente obra en miniatura.

¿De qué trata el programa "La máquina suave"?

Libros, con todos los chismes que se incluye en ese mundo vil, cine del culto, pero aburrido y del vulgarzón pero emocionante, y novela gráfica: es decir, cómics. Es decir, la excusa perfecta para hablar de superhéroes durante una hora y que todavía me entreguen un premio al mejor programa de contenido cultural, transmitido en un canal de TV por internet.

En tus libros siempre agregas ese toque pop y urbano, como "Mascotas muertas", ¿cómo hacer que el humor sea parte de un tema violento y asfixiante?

Los mexicanos, hambreados y engañados, nos reímos de la fatalidad de la muerte. ¿Por qué los franceses lloran por algo que a final de cuentas resulta inevitable? ¿Por qué los alemanes se ponen serios ante nuestra mortalidad? Aquí tenemos mal gusto hasta para morirnos. ¿Muerte kitsch? En San Pedro un BMW se estrella con otro BMW. En Apodaca se impacta una caribe con un vocho.

En las presentaciones de tus libros, o al menos lo que me ha tocado ver, haces gala de tonos altos para leer los pasajes de tus obras, manejas cierto tipo de dicción, ¿por qué?

Sólo me preocupa que la gente se aburra, que no se ría, que no se ofenda, que terminen durmiéndose. Alumnas de secundaria y preparatoria se ríen y luego se dicen entre ellas "qué loco y enfermo está eso, guácala", pero se siguen riendo. Hay que ofrecerles algo distinto.

Y has publicado con Poetazos el minilibro "Apuntes de un guionista porno".

Este fue el primer relato donde aparece Joaquín Vicente, mi álter ego en los años noventa, y de ahí se desparramó toda una serie de desventuras en blog (joaquinvicente.blogspot.com) y por descuido de las instituciones culturales del estado, en una beca en el Centro de Escritores de Nuevo León en el 2006. Al final salió un libro titulado Territorio de leones con dos relatos largos, uno corto que es justamente el de Apuntes de un guionista porno y un bonus track a manera de documental fallido. La última poeta es otro relato de Joaquín Vicente, con un homenaje (al menos esa fue mi intención) a la única poeta avecindada en Nuevo León que ha conseguido el Premio Xavier Villaurrutia (Carmen Alardín), madre de actores y abuela de una cantante pop. Una gran poeta en sus últimos días.

Y de tu novela por entregas, ¿de dónde nació?

Un genocida menos por culpa del amor está basada en el hermano adolescente de una amiga, que tenía toda la intención de estudiar química para diseñar una bomba que pudiera acabar con la maldita civilización que lo rodea. Sus intenciones eran honestas. Lamentablemente, como suele sucedernos a todos de adolescentes, terminó enamorándose y tiró por la borda sus planes. Claro, todo desde el punto de vista del humor.

¿Qué proyectos siguen?

En estos días en que los videoblogueros cancelan sus canales de YouTube porque no leyeron las letras chiquitas de contratos que su agentes les hicieron firmar, me pregunto: ¿Por qué rayos no seguí con mis videos de La miserable mañana del domingo. Al menos eran divertidos. Quisiera escribir y publicar ensayo sólo para seguirle la contra a todos los que se engolosinan con la poesía o el cuento. ¿Acaso creen que ya nadie tiene los sesos suficientes para leer ensayo? Lo que sí nos urge es más gente que intercambie opiniones sobre sus lecturas. Que el lector no siga siendo una criatura solitaria arrinconada en un rincón. La lectura como algo pop, aunque el material leído no tenga que ser propiamente pop. Si quieren hablar de sagas o de Sor Juana, de Dostoievsky o de Watchmen, adelante. Vamos a leer y a platicar.