“No nos miren, súmense; no nos miren, súmense”

Ciudadanos se manifestaron anoche en pro de los 43 normalistas de Ayotzinapa e invitaron gente a unirse al movimiento.
Algunos aprovecharon para compartir fotografías en redes sociales.
Algunos aprovecharon para compartir fotografías en redes sociales. (Roberto Alanís)

Monterrey

Esta marcha no llegó a cinco mil participantes como el pasado 20 de noviembre, pero los cerca de mil 500 manifestantes eran suficientes para invitar a la sociedad a no convertirse en simples observadores.

El llamado por los desaparecidos de Ayotzinapa se escuchó nuevamente anoche en Monterrey.

"No nos miren, súmense; no nos miren, súmense", era el grito que se escuchaba en las calles del primer cuadro de la ciudad.

Un joven sacó su celular y comenzó a tomar fotografías y grabar video, otra chica tomó su mini tablet y se colocó de espaldas a la marcha para tomarse un selfie con los manifestantes al fondo, mientras otro joven abría su Twitter, probablemente para compartir fotos de la manifestación y el cierre de las calles.

Ninguno se sumó a la manifestación pacífica para exigir la localización de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, desaparecidos en Guerrero a finales de septiembre.

La explicación de esta escena la daba Gilberto Lozano, fundador del Congreso Nacional Ciudadano; "Lo que pasa es que somos unos agachones en Nuevo León".

Fue cerca de las 18:00 horas de este lunes cuando un grupo de 50 personas partió de la Plaza La Purísima por la avenida Ocampo hacia las instalaciones de la Procuraduría de Justicia del Estado donde otro grupo de cerca de 100 personas esperaba ya para iniciar el recorrido de lo que significó la tercera marcha en menos de 30 días.

Ahí aguardaron por cerca de 20 minutos, esperando la llegada de más personas, en su mayoría jóvenes, pero también adultos y niños, algunos incluso acompañados por sus mascotas, pero sin cesar en ningún momento el grito de "Vivos se los llevaron y vivos los queremos" y el conteo por los 43 desaparecidos y la exigencia de justicia para ellos.

Así, un contingente de cerca de 600 personas partió del cruce de Ocampo y Pino Suárez, recorriendo la primera avenida en mención, hasta Juárez, donde dieron vuelta rumbo al norte, y así hasta llegar a la Plaza Colegio Civil donde se realizaría un mitin.

En esta ocasión no se requirió un gran número de policías de Fuerza Civil, e incluso éstos llegaron desarmados, pues esta fue una de las peticiones de la pasada marcha, realizada el 20 de noviembre y donde se reunieron más de 5 mil personas.

En esta ocasión sólo fueron requeridos tres grupos, sumando un total de poco menos de 50 elementos.

Durante el recorrido un joven recorría las banquetas del centro de Monterrey entregando hojas en donde se explicaba lo sucedido en Ayotzinapa, sin embargo muchas de las personas ni si quiera leían el contenido y optaban por tirarlo.

Al llegar a la plaza de Colegio Civil el contingente era ya de cerca de mil 500 personas, que cargaban distintas pancartas en contra del Gobierno Federal.

Incluso algunas frases en inglés, con la esperanza de que medios internacionales las retransmitan.

La fachada de Colegio Civil fue utilizada como una gran pantalla donde se mostraban frases como: "Ya me cansé" y "Todos Somos Ayotzinapa".

Poco a poco las personas se fueron retirando hasta que tres horas después de iniciada la manifestación, un grupo de 50 personas dio por concluida la protesta con una serie de peticiones al Gobierno Federal, al Gobierno del Estado y al Congreso Local.