Roco se prepara para buscar un hogar tras recibir rehabilitación

El perro perdió una de sus patas delanteras, debido a que se había fracturado dos veces.
Su única manita delantera se hará más fuerte, dijo su veterinario.
Su única manita delantera se hará más fuerte, dijo su veterinario. (Carlos Rangel)

San Pedro Garza García

La cuerda que lo tuvo atado por más de dos años y las fracturas provocadas por dos automóviles quedaron atrás, Roco es ahora un perro labrador en rehabilitación y en busca de un nuevo hogar.

Su rescatista de Fundación Luca, Beatriz García, al percatarse de la condición de Roco, dialogó con sus anteriores dueños y ellos accedieron a entregarlo. Ahora se busca su adopción definitiva.

"El era un perro con dueños, Roco fue un perro regalado, los dueños no estaban seguros realmente de tenerlo y no estaban consientes de la responsabilidad que implica llevar una vida a casa, en este caso a animales de compañía como lo son perros o gatos".

A falta de información y conciencia, contó García, lo tuvieron en circunstancias no adecuadas. "Como muchos Roco vivió dos años encadenado y amarrado, y de las pocas veces que lo soltaban, fue que lo atropellaron".

Al llegar a Fundación Luca, el médico veterinario, Hugo Rodríguez, se hizo cargo de su atención. Fue quien determinó la amputación debido a que duró un año con fracturas en su pata izquierda.

"Lo atropellaron dos veces pero no se corrigió el problema, al durar un año con las fracturas y su pata ya no la utilizaba, quedó atrofiada completamente, perdió una articulación que se hizo rígida.

"Cuando llegó con nosotros era muy difícil poder hacer algo con la manita delantera, por eso fue que decidimos amputarla porque sólo era un peso, ya que le causaba dificultar para caminar", explicó.

Ahora, a decir de Rodríguez, el problema fue corregido. Le tomará 15 días su rehabilitación, la cual comenzó el martes pasado, por lo que a partir de ahí no necesitará cuidados extraordinarios.

"Puede jugar igual que cualquier otro perro que tenga sus cuatro patas, no necesita un cuidado especial, más que el del término de la cirugía (el cual durará dos semanas)", indicó Rodríguez.

Con respecto a la pata delantera derecha, mencionó, está se hará más grande y conforme pase el tiempo tomará fuerza.

Al labrador color arena, también le dicen Maximus, pero a decir de su rescatista, la mascota hace notar que le gusta más que le llamen Roco.

Ante sus cirugías e inversión en su rehabilitación, la Fundación Luca, a través del proyecto Ayúdame a Sanar se encuentra en búsqueda de donativos para solventar sus atenciones, que rondaban hasta este vienes por los mil 700 pesos.

"Ahora está en recuperación, una vez que sea dado de alta estaríamos en la dinámica de encontrar adoptantes ideales", comentó Beatriz García.

Según lo expuesto por su rescatista, Roco es un perro único que busca un lugar donde pueda estar tranquilo, jugar y que no haya otros perros.