Los maestros toman la calle de nuevo por sus derechos

Igual que en 1993, cuando salieron a la calle para exigir que le dieran reversa a la Ley del Isssteleón que afectaba su jubilación, esta vez van contra la reforma educativa.

El movimiento magisterial que se creía enterrado desde hace 23 años, resurgió en Nuevo León con lo más fuerte que tienen: su presencia para engrosar una marcha que muchos pensaban no prendería. Pero se llevaron una sorpresa, porque muchos dijeron que no juntarían ni a 500, pero de pronto eran dos mil y durante el recorrido se fueron sumando cientos, miles, para dar una cifra que algunos calcularon en ocho mil y otros en más de 10 mil. El número exacto puede ser irrelevante, porque la relevancia estriba en que lograron reactivar las negociaciones con el gobierno estatal y conseguir el pago de prestaciones caídas. Pero en el fondo su objetivo no es conseguir algunas dádivas a cambio de dejar la calle, sino atajar una reforma educativa que la consideran una regresión de sus conquistas laborales. Dicen que ninguna ley puede ser retroactiva si es en perjuicio, pero parece que esta sí lo es, porque muchos de ellos ganan menos después de ser evaluados con los mecanismos de la nueva Ley de Educación. Ese es el meollo del asunto...