“Nosotros también fuimos víctimas del Casino Royale”

El presidente de la AIEJA, Miguel Ángel Ochoa, habló sobre la aprobación de la Ley de Juegos y Sorteos, y señaló que con las nuevas reglas, la situación de los centros de apuestas en Nuevo León ...

Monterrey

Con la aprobación de la nueva Ley de Juegos y Sorteos, los casineros de Nuevo León estarían buscando nuevamente el visto bueno de la población regiomontana, ya que ésta ayudará a tener una mayor regulación de lo que sucede dentro de los establecimientos y la manera en cómo operan.

Previo al ataque en el Casino Royale en el 2011, Monterrey se perfilaba como el motor de la economía de entretenimiento; aportaba el 15 por ciento del total de la economía de negocios de apuestas en el país y concentraba a un total de 45 casinos. Era la principal entidad federativa en este negocio.

Asimismo, generaba un total de 29 mil empleos tanto directos como indirectos, y acudían anualmente aproximadamente 200 mil personas a jugar en el estado.

Situación que cambió drásticamente después de la muerte de 52 personas en el ataque perpetrado en el Casino Royale: la percepción de los centros de apuestas por parte de la población se volvió totalmente negativa, se clausuraron 14 salas de apuestas por parte de la Secretaría de Desarrollo Urbano del municipio de Monterrey y dos más por parte de la Secretaría de Gobernación.

Miguel Ángel Ochoa, presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA) en entrevista con MILENIO Monterrey señaló que con la aprobación de la nueva Ley de Juegos y Sorteos, la situación de casinos en el estado de Nuevo León podría mejorar, aunque de manera paulatina, de tal manera que la entidad podría recuperar su lugar como la principal generadora de derrama económica del país.

"Desde hace 9 años estamos pidiendo que haya una ley; esta industria se ha tachado mucho como si fuera algo malo. No somos una industria de pornografía, de prostitución, de lavado de dinero, drogadicción, o alcoholismo. Incluso, a pesar de que la ludopatía es una adicción y que afecta, ni siquiera eso termina por ser un mal que genera la industria.

Dos de cada tres personas que van son personas de más de 65 años y de ésas dos de cada 3 son mujeres. Es una industria positiva, que no tiene prostitución, ni lavado de dinero.

Nunca nos han cerrado ningún casino por estas razones.

Lamentablemente son imágenes que nos ha dejado la industria televisiva norteamericana, en donde sí han ocurrido este tipo de situaciones".

¿Qué ventajas les trae la nueva ley?

La ley actual es obsoleta, y esto ocasiona que permitan lagunas aprovechadas por gente que abre una enorme cantidad de casinos clandestinos, ilegales que compiten deslealmente con los leales.

Esta ley viene a darle tres cosas a la industria: actualiza el marco legislativo y contempla todo (juegos en vivo, de internet, celulares, televisión), da seguridad jurídica e impide que los estados o municipios interpreten la ley a su modo, como ha pasado en Monterrey con la alcaldesa Margarita Arellanes.

Creo que podemos ser un país que le puede sacar mucha ventaja al tema de los casinos: el reporte de la Secretaría de Turismo nos dijo que el año pasado tuvimos 24 millones de turistas a México, pero en Las Vegas el año hubo 29 millones de turistas. Resulta que una ciudad, no un estado... Una ciudad que no tiene nada, porque es un desierto, tuvo más turistas que todo el país. México tiene todo maravilloso y puede captar este turismo.

¿Cómo estarán trabajando los casineros de Nuevo León una vez que se apruebe esta ley?

Nosotros acordamos trabajar muy fuerte en cambiar el estigma que hay de los casinos a partir del incendio del Casino Royale.

Era tan fuerte el tema por la corrupción que se había dado, por los vacíos de la ley, y luego temas que agravaron el asunto como el tema del Casino Red, el famoso Señor de los Quesos, Larrazabal, el caso de Rojas y Margarita Arellanes... Ha estado tan salpicado esto, que lo que estamos haciendo es parar el tren, esperar que salga la nueva ley y a partir de esta unir todos los esfuerzos ahora sí para cambiar la imagen.

Antes de cambiarla, tenemos que unir todos los esfuerzos de todo el mundo e impulsar la ley. Ya lográndose la publicación, uniremos energías para lograr cambiar la imagen del sector poco a poco, porque la imagen negativa es tan fuerte que esto debe hacerse poco a poco.

Monterrey fue la ciudad más fuerte en el negocio de los casinos, hoy no lo es. Hoy están por delante el Distrito Federal, Baja California y Jalisco.

Sin embargo, Nuevo León no está lejos, y creo que puede recuperarse si se unen dos cosas: la publicación de la ley y una reforma a la Constitución del Estado para reabrir los casinos, algo que todavía no debe de pasar porque está muy resentida todavía la población nuevoleonesa sobre el tema y no es adecuado herirla; la muerte de 52 seres humanos es muy grave y lamentablemente nosotros también fuimos víctimas del Casino Royale.