Preservan el legado del fondo de Reyes

La Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía se encargó de los trabajos
Preservan el legado del fondo de Reyes
Preservan el legado del fondo de Reyes (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

En vida, el escritor regiomontano Alfonso Reyes fue un ciudadano del mundo. Viajó por Europa y Sudamérica, y junto a su familia siempre tuvo un espacio para cargar con su biblioteca.

Desde hace 36 años, el llamado Fondo Alfonso Reyes (FAR) ha encontrado resguardo en la Capilla Alfonsina. Los más de 26 mil volúmenes que lo conforman, aunque en buen estado, requieren de constante supervisión.

En 2008, un equipo de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) Manuel del Castillo Negrete, institución dependiente del INAH, realizó un diagnóstico general de la biblioteca de la UANL.

Laura Milán Barros y Luis Enríquez Vázquez, cotitulares del seminario taller de Conservación de Material Bibliográfico, han estado presentes en diversas estancias de trabajo en la ciudad. Las alumnas de la licenciatura en restauración Itzel Espíndola y Marilyn Ortíz fueron quienes trabajaron directamente con los ejemplares, como parte de las actividades del Seminario.

Acervo se encuentra estable

En primera instancia, el equipo de la ENCRyM realizó un diagnóstico de Capilla Alfonsina, en particular del Fondo Alfonso Reyes. La restauradora Martha Romero, al frente del seminario, dio pie a que se hiciera el vínculo de colaboración entre ambas instituciones.

Desde 2010 se han realizado estadías. Salvo los años 2011 y 2015, el equipo del seminario ha estado presente trabajando secciones del FAR, como la correspondencia entre Reyes y Julio Torri, o con libros de pequeño formato.

“Se trabajó en el Fondo Reyes, primero porque es un fondo muy importante para la Capilla Alfonsina; y segundo, debido a la temporalidad de los libros, que están en un estado de conservación estable, pero deteriorado”, menciona Enríquez Vázquez, especialista en restauración de material bibliográfico.

El equipo diagnosticó 32 ejemplares, aunque el trabajo de estabilización se centró en 22 libros.En ellos se realizaron tratamientos en las camisas y carteras de los libros, describe Itzel Espíndola, alumna de noveno semestre en la Licenciatura de Restauración.

En general se observó que los libros están estables y libres de cualquier afectación por algún insecto, pero necesitaban intervenciones para evitar que algún fragmento de la obra pudiera desprenderse.

“Se entregaron listos para que puedan estar de nuevo en la estantería”,asegura.

Preservación constante

Un apoyo para garantizar la conservación de FAR es la digitalización de la que ha sido objeto, con ello se reduce la manipulación directa hacia los libros y un posible daño que pudiera ocasionar.

Laura Milán, especialista en la restauración de libros, destaca que son los propios alumnos participantes en el seminario quienes seleccionan algún tema a trabajar en la conservación del Fondo Reyes.

Anotaciones y dedicatorias, claves para el estudio de las colecciones

En un ejemplar de La Defensa Constitucional, Rodolfo le dedicó a su hermano Alfonso Reyes una emotiva dedicatoria que da cuenta de la relación familiar que tenían.

Éste es uno de los pasajes que resguarda el Fondo Alfonso Reyes dentro de sus más de 26 mil volúmenes.

Anotaciones en los libros, líneas resaltadas, firmas y dedicatorias o la aparición de testigos, -es decir, elementos como separadores que son dejados en el ejemplar-, son sólo algunos de los elementos interesantes a estudiar dentro del acervo.

Para Itzel Espíndola y Marilyn Ortiz, ambas estudiantes de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM) Manuel del Castillo Negrete, y participantes en el seminario, trabajar con 22 libros del Fondo Reyes durante una semana fue un privilegio.

“A nosotras nos interesaba saber el uso que le daba Reyes a su colección, la relación con otros personajes importantes”, destaca Itzel Espíndola.

Información con el autor

Los “testigos”, como le llaman los especialistas, son elementos que han cobrado su debida importancia como objetos que aportan información a un acervo bibliográfico.

En el caso del FAR, es posible conocer aspectos más íntimos de la vida de Alfonso Reyes y la relación que llevaba con colegas literarios o con su familia, como es el caso de la dedicatoria en La Defensa Constitucional.

“Por ejemplo, en un libro hay una dedicatoria de su hermano (Rodolfo), en donde se nota cierto afecto hacia Alfonso”, indicaMarilyn Ortiz.

Estudiar los testigos es una forma de encontrar elementos que brinden una perspectiva más humana de quien tuvo los libros.

“Son elementos que están dentro de los libros, que no sabemos si así los dejaron pero que también forman parte de la información”, señala Itzel Espíndola.

Apuntaron que las anotaciones al margen, ideas subrayadas o incluso las dedicatorias pueden aportar datos interesantes para quienes estudien la vida de un personaje.

“Son cosas que son muy personales. Para alguien que esté escribiendo una biografía podría ser una fuente primaria de una relación íntima que sostuvo Reyes con colegas por medio de los libros”, puntualiza Ortiz.

Difusión del trabajo

Mediante el seminario, la ENCRyM mantiene vínculos de trabajo con diversas instituciones a nivel nacional.

La ENCRyM, ubicada en la Ciudad de México, cuenta en su oferta educativa con la Licenciatura en Restauración, así como dos maestrías: una en Museografía y otra en Restauración de bienes culturales e inmuebles.

Actualmente tiene abierta la convocatoria para el diplomado en Historias y teorías de la conservación-restauración del Patrimonio Cultural, así como de Atención al patrimonio bibliográfico, ambos para 2017. Para mayor información, los interesados pueden consultar la página www.encrym.edu.mx.