“La lectura: placer privado que aún se nos permite”

Guiado por su predilección de relacionar los lenguajes del cine y la literatura, el guionista escribió su primera novela policiaca.
El autor tamaulipeco visitó la ciudad recientemente.
El autor tamaulipeco visitó la ciudad recientemente. (Roberto Uriel Torres)

Monterrey

Augusto Cruz García-Mora es un escritor que ha hecho carrera como guionista de cine que recién se ha estrenado como novelista. Su primera obra es la novela policiaca Londres después de medianoche (Editorial Océano), mismo título de la cinta muda de 1927 dirigida por Tod Browning, el filme perdido desde hace más de 50 años más famoso en la historia del cine

La novela de Augusto Cruz narra las aventuras del detective Mc Kenzie, quien es convocado por el famoso coleccionista Forrest Ackerman en esta cinta. Sus peripecias lo llevan de Hollywood a lugares como algunas ciudades conflictivas de México en busca de la película, famosa por las leyendas que giran alrededor de ella, como la que dice que en ella actuaron vampiros reales.

El autor, nacido en Tampico en 1971, recientemente visitó Monterrey para ofrecer algunas charlas a estudiantes de universidades locales y aprovechó para conversar acerca de la relación entre cine y literatura, algo que él ha vivido muy de cerca.

Incluso, le gustaría que su novela sea llevada a la pantalla grande, "aunque aún le queda camino por recorrer como novela", pues en los próximos meses se publicará en Europa.

[b]¿Cuál es el efecto que el cine tiene sobre las personas?

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Es un efecto de magia, de realidad, nadie de nosotros nos tocó ver el nacimiento de alguna de las bellas artes, ni tú ni yo estábamos cuando nació la literatura o la arquitectura o la escultura, pero sí nos tocó estar cerca de la más joven de las bellas artes, que es el cine, un arte muy complejo que une la capacidad artística con el dinero, o sea, sin dinero no es muy posible que puedas hacer una película, y a partir de la creación del cine se fue haciendo un efecto mágico, nosotros somos una generación completamente visual, al grado de que peligrosamente le damos más atención a lo que vemos que a otros testimonios, que puede ser lo escrito. El cine ha marcado nuestra vida tanto que el bombardeo de imágenes sobre nuestra generación es impresionante, desde dispositivos electrónicos hasta internet, entonces el cine nos dio esa posibilidad mágica de sacar a la pintura del cuadro, de darle movimiento a las fotografías y hacernos soñar como un buen arte puede hacerlo.

[b]Hay una relación entre cine y literatura, ¿cómo interpretar este fenómeno que se presenta entre el público, que resulta que aparece una novela y, al ver sus características, deciden esperar a que algún director de cine la transforme en película para verla?

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Nadie mejor que nosotros como lectores puede saber si con posterioridad un libro puede haberse filmado bien, creo que si tenemos la oportunidad de leer primero el libro nadie nos lo va a contar, nadie nos lo va a editar, nadie nos va a cambiar a los actores y tenemos la posibilidad de conocer el origen de la materia.

Yo desde muy joven lo que hacía era leer la novela, leía el guión de cine, si había cuatro versiones, las leía las cuatro completas y luego veía la película, en sí eso me restaba un poco de emoción porque ya sabía algunas de las características importantes de la trama, pero me ayudó a comprender mucho estos tres tipos de lenguajes: el lenguaje narrativo, el lenguaje para escribir un guión y el lenguaje visual, en lo que termina todo.

[b]Tú recomiendas, esencialmente, que la gente primero lea el libro...

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La lectura es uno de los grandes placeres privados que aún se nos permiten en un mundo tecnológico, no tenemos por qué apartarnos de ello; el cine también tiene su efecto místico, tribal, de estar encerrados y en la semioscuridad, es lo más cercano que tenemos a ese primer momento de la humanidad cuando nos sentábamos en la oscuridad con una fogata a contarnos una historia.

Yo recomendaría totalmente que primero lean el libro y van a poder aprender mucho, a cuestionarse por qué el guionista quitó una escena, por qué la dejó, por qué añadió un personaje que no estaba y esto nos va a ayudar mucho a comprender cada uno de los dos lenguajes.

Escribí esta novela utilizando técnicas de guionismo, tengo más de 80 cursos de guionismo, he leído y estudiado cada teoría que tiene cada expositor o estudioso del guionismo, tomé las que más me servían, pero escribí esta novela no como un guión de cine, sino tomando aquellas técnicas de guionismo en construcción de personajes, de atmósferas y de ritmos para poder sacar el mejor partido a la historia. Yo no considero que la literatura tenga que ser muy barroca, muy oscura, pero tampoco que tenga que ser tan ágil que se nos vaya entre las manos; escribí una novela que tuviera lo mejor de los dos mundos: la agilidad de un libro, un buen best seller, pero que también tenga una buena atmósfera, de contar una historia sobre cine, de crear personajes entrañables.