Ellos no fueron invitados al “matrimonio entre el PRI y el PAN”

Al menos siete personas sufrieron lesiones tras el choque entre manifestantes y guardias de seguridad del Congreso local. 
Casi toda refriega tiene su premio; en este caso, fueron hot dogs.
Casi toda refriega tiene su premio; en este caso, fueron hot dogs. (Carlos Rangel)

Monterrey

La mayoría no tenía idea de qué hacía ahí, otros cuantos aseguraban que acudían a defender sus derechos -sin lograr concretar cuales-, pero casi todos cumplieron con un propósito: hacer disturbios en el marco de la aprobación de la reforma electoral en Nuevo León.

Fue alrededor de las 16:00 cuando unas 400 personas llegaron al Congreso local.

En los alrededores del recinto, liderados por los diputados de izquierda, algunos manifestantes forcejearon con los guardias de seguridad al pretender entrar a la sesión extraordinaria.

Las vallas para detenerlos se convirtieron en su principal arma. Al menos unas 10 personas cargaron las cercas metálicas y las estrellaron contra el vidrio de la puerta principal del Pleno del Congreso. Simultáneamente, otras dos puertas de cristal fueron quebradas por los protestantes.

La puerta principal y otra más del edificio legislativo acabaron en pedazos. En el forcejeo, al menos siete personas sufrieron lesiones, según reportes de integrantes del PT.

Por los disturbios, se informó que Elder Martínez de 19 años, y Ever Bautista, de 26, fueron detenidos por la Fuerza Civil, por alterar el orden público e incitar a la violencia.

Otras seis personas, a decir del comandante de Fuerza Civil, Felipe Gallo, fueron señaladas para cubrir los gastos de los desmanes provocados en el Congreso.

Los manifestantes no pararon sus protestas. Al percatarse de las detenciones, cerca de 100 manifestantes cerraron por al menos unos 20 minutos el cruce de las calles Matamoros y Zaragoza, en el centro de Monterrey. Sin embargo, al dialogar unos momentos con el comandante Gallo, se retiraron de ahí y siguieron su protesta a las afueras del Congreso.

La sesión seguía y los cambios se concretaban. Conforme pasaba el tiempo, el número de inconformes disminuía.

Casi eran las 21:00 cuando la reforma electoral se veía más cerca. Los manifestantes cumplían cinco horas de estar al pie de la batalla, cuando un carro de hot dogs patrocinado -a decir de fuentes legislativas- por el diputado perredista Eduardo Arguijo, llegó para acabar con el hambre de los asistentes.

Poco les importó la presencia de la representante del PT, Guadalupe Rodríguez de Anaya, quien quedó con unos cuantos a su lado para alzar la voz y protestar mientras que otros iban por su hot dog. "Esperen compañeros, ahorita van para allá", decía.

Cuestionados por la razón de su visita al Congreso, al menos un grupo de 10 personas no fueron capaces de explicar el concepto paridad de género o reforma electoral. En tanto, otras afirmaron que iban por sus derechos sin saber cuáles específicamente.

"Hoy (martes) es el día del matrimonio entre el PRI y el PAN", dijeron al referirse a la unión entre los partidos que avalaron la reforma electoral. "Llegó el momento de disfrutar su luna de miel", fueron algunas de las consignas.