“Nomás me apunté para que sepan que sí cumplí”

Voluntarios del PAC buscaban a gente de sus estructuras que también fueron reclutadas a evento comunitario.
Se hizo registro gráfico de la asistencia.
Se hizo registro gráfico de la asistencia. (Carlos Rangel)

Monterrey

La ausencia de la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes Cervantes fue evidenciada hasta por el propio presidente Enrique Peña Nieto. Sin embargo, la presencia de sus colaboradores en la inauguración del Macrocentro Comunitario de San Bernabé, también.

A las afueras del recinto, voluntarios del Programa de Acción Comunitaria (PAC) buscaban aquellas personas que además de pertenecer a su estructura también fueron reclutadas para asistir al evento inaugural de este espacio.

Hubo algunos reclamos, cuestionamientos, e incluso a algunas personas les tomaron fotografías.

"¿Doña Mague, qué anda haciendo usted aquí?", preguntó una joven a una señora con que iba acompañada por otras dos mujeres y una niña pequeña.

"Pos nomás acompañando a mi nuera, no vaya a pensar mal", respondió para perderse entre el mar de gente -la organización contó 3 mil asistentes-.

"Ésa es la gente del PAC", dijo doña Mague a una de sus acompañantes, mientras siguió su camino para ver si alcanzaba a colarse en el evento.

Las filas sobre la avenida Aztlán comenzaron a las 8:00, cuando algunos transportes empezaron a llegar con personas provenientes de municipios fuera del área metropolitana.

Tardarían un par de horas más antes de que les empezaran a entregar su calcomanía de "invitados", y otro par más antes de que la fila avanzara un poco.

"¿Con quién me anoto? ¿Quién me da la calcomanía?", eran las frases más escuchadas a lo largo de la avenida conforme se acercaba la hora del arranque.

Las puertas se cerraron y las inconformidades empezaron. "Yo no fui al trabajo por venir y no me dejaron entrar, y eso que ya me fui a reportar con mi coordinadora", decía una mujer a la marchanta de los tacos de harina.

"Es que trajeron gente de fueras (sic), yo pasé bien temprano y luego nomás en lo que tardé en bañarme ya estaba lleno, yo avisé, nomás me apunté para que sepan que sí cumplí", decía.

Entre las "auténticas" vecinas de la zona y las que quedaron fuera por llegar tarde, pronto se formó un nutrido grupo en la entrada principal, mismo que fue disuelto rápidamente por personal de la Policía Federal y del Staff.

La gente se quedó cerca de las vallas buscando sombra para resguardarse; otros, como Dora Izaguirre García padecieron las consecuencias.

La mujer con 6 meses de embarazo y vecina de la colonia Fomerrey 100, se desmayó y fue llevada al hospital Metropolitano para su atención; iba acompañada de su hijo de 18 meses y su esposo, quien dijo que llevaban poco más de tres horas de pie.

Minutos antes de que oficialmente comenzara el evento, elementos del Estado Mayor presidencial ofrecieron el ingreso a los que se quedaron, con la advertencia de que estarían de pie, pues las sillas se habían acabado.