Sínodo de católicos es un parteaguas, dice Casa de la Luz

La institución religiosa consideró positivo que el tema se discuta y deje de ser tabú.
ICM atiende al grupo LGBTTTI.
ICM atiende al grupo LGBTTTI. (Cuartoscuro)

Monterrey

Cuando la sociedad esperaba un cambio de esquemas de los políticos y los gobiernos, es la Iglesia Católica quien viene a procurar los cambios necesarios para la inclusión de los homosexuales, consideró el pastor de la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, Alejando González.

La también llamada Casa de la Luz, tiene 15 años atendiendo espiritualmente a la comunidad gay de Monterrey.

"Es un gran cambio en la historia y tenía que venir de la Iglesia, a veces tenemos más esperanzas en los partidos políticos que nos hacen muchas promesas, pero yo creo que los verdaderos cambios los hace Dios", dijo González.

Afirmó que por siglos uno de los principales detractores de la comunidad gay fue justamente la Iglesia Católica trasmitiendo desde los pulpitos un mensaje de juicio y condena, por lo que este sínodo definitivamente es un parteaguas.

El líder de este rebaño, celebró el debate que se da en el Sínodo de los Obispos y afirma que Francisco I, como Papa llegó a romper esquemas y a transformar la Iglesia.

Dijo que la Iglesia y su feligresía le han dado más peso a la tradición que a la misma fe, y se ha perdido el verdadero mensaje de amor al prójimo que mando propagar Jesús.

"No sé en qué momento la Iglesia perdió esa visión porque en lugar de compartir un mensaje de amor y aceptación, empezó a compartir un mensaje de condena y de señalamiento sobre que está bien o mal y poner una seria de requisitos que Jesús mismo no puso", expresó.

Aun ve con reservas los cambios, pero en su opinión lo positivo es que el tema se discuta, y que no siga siendo un tabú, a pesar de que algunas personas tengan resistencia.

Sin embargo, dijo que la búsqueda de evolución es muy buena por parte de la Iglesia Católica, porque el estancamiento no es bueno.

González señaló que el reconocimiento a los dones y valores que pueda tener una persona independientemente de su orientación sexual es justamente lo que debe discutirse, dejando a un lado el tema sexual.

"A veces se le da más importancia a lo que hace una persona en su cama que en su vida diaria con el prójimo, y todo lo buena que puede ser una persona en su vida cotidiana y en cualquier lugar que se desenvuelve se hace a un lado nada más porque tienen como compañero a una persona del mismo sexo".

Agregó que esto tiene que ver con el hecho de que siga manejando la sexualidad como un tema tabú y aun no se entienda que la condición sexual no se elige.

Afirmó que las necesidades espirituales de las personas están por encima de su orientación sexual y requieren acercarse a Dios, por lo que el hecho de que la religión preponderante en el país entable un diálogo a la no discriminación y a la inclusión es un asunto muy importante.

Reconoció que él proviene de la tradición evangelista bautista, sin embargo cuando reconoció y asumió su sexualidad tuvo que renunciar a la práctica de su fe porque no era aceptado.

"La Iglesia tradicional pretende que primero cambies y luego te acerques a Jesús, cuando Jesús era todo lo contrario dejaba que se acercaran todo y estando cerca es que se produce el cambio en sus vidas.

"Lo que buscamos nosotros en ICM es que las personas puedan reconciliar su sexualidad con su espiritualidad", afirmó.

El pastor dijo que todos los cambios son complicados de aceptar pero siempre serán para bien.