Discusión del tema divide opiniones en prelado

El primer documento afirmaba que los homosexuales tienen dones que ofrecer a la Iglesia y que hay aspectos "positivos" en las parejas que conviven sin estar casadas.
Algunos obispos defendieron los “dones y cualidades” que ofrecerían.
Algunos obispos defendieron los “dones y cualidades” que ofrecerían. (Leonel Rocha)

Monterrey

Al inicio del Sínodo de los Obispos la noticia de la aceptación a la homosexualidad dentro de la Iglesia Católica dio la vuelta al mundo al conocerse las primeras consideraciones sobre los trabajos que se llevan a cabo en el Vaticano.

El primer documento afirmaba que los homosexuales tienen dones que ofrecer a la Iglesia y que hay aspectos "positivos" en las parejas que conviven sin estar casadas.

Los obispos dijeron que los homosexuales tienen "dones y cualidades" que ofrecer y preguntaron retóricamente si la Iglesia ofrecería la bienvenida, "aceptando y valorando su orientación sexual sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio".

Las primeras reacciones de algunos obispos y cardenales han ido a lo largo de la semana mesurando el tono inicial, sin embargo, la discusión del tema y los cambios parecieran no tener un retorno.

Entre las reacciones que ha recogido la prensa internacional y nacional, destaca la opinión de un clero mexicano.

El arzobispo de Tlalnepantla y presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), Carlos Aguiar Retes, y el obispo de Piedras Negras, Alonso Garza Treviño, consideraron que es impensable que la Iglesia defienda un único modelo de familia.

Sin embargo, el cardenal Francisco Robles Ortega, presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana, y ex arzobispo de Monterrey se decanta por defender la "familia tradicional".