“No hay que hacerle a la poesía las preguntas del mercado”: Hugo Mujica

El poeta argentino, quien presentará el viernes su antología en la Feria del Libro, ofrece sus reflexiones acerca de la creación lírica en la actualidad
“La puerta a la poesía es la poesía misma, no está afuera: es su adentro”.
“La puerta a la poesía es la poesía misma, no está afuera: es su adentro”. (Especial)

Monterrey.-

Uno de los eventos centrales en la FIL Monterrey es la presencia del escritor argentino Hugo Mujica, cuya obra poética apunta a la esencia del lenguaje con temas que provienen de la filosofía, la metafísica y la antropología. En esta ocasión, Mujica presenta Del crear y lo creado. Poesía completa 1983-2013, la antología que en su primer tomo se une a la celebración de los 10 años de la editorial Vaso de Roto, homenajeada en este encuentro librero realizado en Cintermex.

El poeta nacido en Buenos Aires en 1942 tendrá varias actividades que abarcan desde la impartición de un seminario el jueves y viernes a los alumnos de la UDEM en el Centro Roberto Garza Sada; la presentación del libro en la FIL también el viernes en la Sala A, a las 19:30, para culminar con su participación el sábado en Expresión Mística: Poesía, Pintura y Música, que se llevará a cabo en el marco del Encuentro Mundial de Valores, en el espacio escultórico Vaso Roto, en Fundidora, a las 18:15.

¿Cómo se siente con esta obra, su poesía completa?

Para jugar con las palabras diría que me siento completado. Ese simple sentimiento de sentirse abarcado y habitando en algo, sin sentir pérdida de lo que precedió ni esperar cumplimiento en lo que será: una obra completa es completud, uno de esos hitos que, de tanto en tanto, concretan nuestro andar y errar entre las palabras.

¿Cree que el tener una antología sea un homenaje a su trabajo poético?

Sí, la verdad es que así lo siento, quizás yo lo llamaría un “reconocimiento” más que un homenaje.

¿Qué tan difícil es hacerse de una voz poética en estos tiempos en que se valora poco a este género?

Nunca la poesía fue un género masivo, siempre leer poesía fue casi intimidad, hasta que se inventó el objeto de consumo libro, y pasó a ser diversión. Hay que cuidarse de no hacerle a la poesía las preguntas del mercado. La poesía es un viaje, no es turismo, e internarse en un viaje, dejarse transformar por lo otro, lo que uno aún no es, nunca fue una atracción masiva, es una pena, pero creo que siempre lo fue.

¿Cómo trabaja para llegar a ese destello de la palabra, de la poesía?

El relámpago es la poesía, el trueno el poema, su huella, su voz. Creo que la búsqueda, yo la llamaría de la desnudez de las palabras, es tratar que en ellas siga estando el silencio en que las escuche, que se den no meramente a oír sino sobre todo a escuchar, a decir lo que no dicen pero, como la luz que nos muestra lo que ilumina sin mostrarse ella, de a escuchar el silencio. Y el silencio, el poético, late en las mismas palabras, no su afuera. Es el silencio entre las palabras, es su respiración, la que la poesía entrega: la de la inspiración de la que brotó.

¿Cómo guiar a los lectores hacia la poesía?, ¿leyéndoselas, dándoles pistas, sugiriéndoles?

La puerta a la poesía es la poesía misma, no está afuera: es su adentro. Hay que abrir un libro y transitarlo, al principio, quizás, no diga nada, después uno comienza a escucharla, al final nos escuchamos en ella. Pensemos, para tomar otra vez a la música como ejemplo, que el estreno de la Novena sinfonía de Beethoven o la sinfonía Resurrección de Mahler fue un fracaso, la gente escuchaba ruido y no música, los grandes creadores nos llevan más allá de donde sabíamos, la misma obra que crean crea en nosotros más vida, lo que dicen, en lo que dicen mismo, nos enseñan a escuchar eso que nos están diciendo.