Hay que hacer notar los beneficios: economista

Régimen de Incorporación Fiscal.
Las autoridades buscan convencer a 750 mil trabajadores a regularizar su situación, lo anterior fue informado en días pasados por Aristóteles Núñez, encargado del SAT.
Las autoridades buscan convencer a 750 mil trabajadores a regularizar su situación, lo anterior fue informado en días pasados por Aristóteles Núñez, encargado del SAT. (Cuartoscuro)

Monterrey

Los incentivos para incorporar a trabajadores fuera de la ley o evasores fiscales, conocidos como “informales” al sector formal no debiera ser únicamente evitar una multa, la cárcel o el retiro de sus mercancías, a decir de Julio César Arteaga García, director de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

“La decisión que hacen las personas se debería hacer en base a costos y beneficios. Actualmente, los informales no ven los beneficios de pagar impuestos y el mayor incentivo que tienen es no ir a la cárcel”, señaló el catedrático.

Y es que las autoridades gubernamentales y fiscales de México anunciaron en los últimos días que buscarían incorporar a 750 mil trabajadores informales para sumarlos a los ya 4.3 millones de contribuyentes; Aristóteles Núñez, a cargo del Servicio de Administración Tributaria (SAT) explicó que esto sería a través del Régimen de Incorporación Fiscal.

De acuerdo a la información de las autoridades, todos aquellos que se unan a la formalidad a través del RIF, obtendrían beneficios como créditos al consumo, hipotecarios, de financiamiento y seguridad social. Actualmente, aseguró el servidor público, aquellas personas que laboran en la informalidad no cuentan con dichas prestaciones.

Esto, con el programa Crezcamos juntos, presentado por el presidente Enrique Peña Nieto.

Para Arteaga García, este tipo de programas podrían funcionar solo si realmente se logra alcanzar a informar a todos los informales y se les convence de los supuestos beneficios que se otorgarían. Y, claro, esto funcionaría más enérgicamente en el caso de trabajadores de empresas, por decir, bien establecidas.

“Desde el punto de vista de los trabajadores, se habla de tener acceso a ciertas prestaciones –Infonavit, seguro social. Y es conveniente para el trabajador. Las empresas o los patrones que actualmente están en el sector informal obtienen un incentivo, aunque de corto plazo, de pagar montos más bajos de lo que pagarían o lo que están pagando los competidores ya establecidos formalmente, aunque solo por un periodo de diez años”, argumentó.

El régimen busca incorporar a todos los informales, señaló el catedrático, considerando que podría llegar a ser beneficioso para estos trabajadores.