Se hace el silencio... saben hacia dónde va el tema

Personal de la Secretaría de Educación y de la Comisión Estatal de Derechos Humanos siguen evaluando el caso de cinco menores que fueron acosados por hablar náhuatl y ver la manera de ...
Los alumnos de sexto grado respondieron a todas las preguntas del especialista.
Los alumnos de sexto grado respondieron a todas las preguntas del especialista. (Daniela Mendoza)

Monterrey

El plantel es amplio y está en buen estado, por la tarde no son muchos los niños que asisten a la escuela Felipe Ángeles; un grupo de cada grado, no más de 23 niños por salón.

Desde la entrada se percibe el paso del personal de la Secretaría de Educación, han tenido una semana agitada, entre juntas de padres de familia, alumnos, maestros; los posters de campañas “anti bullying” están por todos lados, pegados con cinta de ducto, sobresalen más en los ladrillos rojos y recién pintados.

Hace exactamente ocho días, una madre familia denunció que sus hijos eran víctimas de acoso escolar y discriminación debido a su origen étnico y a la práctica de su lengua materna: el náhuatl.

Luego de que el caso se hiciera público, incluso a nivel nacional, los ‘dimes y diretes’ hacia adentro de la comunidad escolar no se han hecho esperar; personal educativo señala que la señora Inés Martínez miente en sus declaraciones, algunas madres de familia señalan que sí se han presentado casos, y algunos otros prefieren el silencio.

Hoy por hoy los cinco pequeños de esta familia no están asistiendo a la escuela, el personal de la Secretaría de Educación y de la Comisión Estatal de Derechos Humanos sigue evaluándolos para indagar su estado psicológico y ve de qué manera reintegrarlos a la comunidad académica.

Hacia las cuatro de la tarde están en la segunda etapa de la jornada, han regresado del recreo y mientras algunos niños se preparan para la clase de educación física, los pequeños de la clase de sexto grado están aprendiendo a hacer fracciones.

A este salón se dirige personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, un psiquiatra y una empleada del departamento de Comunicación Social son todo el equipo enviado a la “intervención” que anunciaran la semana pasada.

Los alumnos se acercan al escritorio donde el médico coloca su computadora para que puedan ver la presentación que preparó.

Se enfrenta a un público participativo y bien entrenado; saben lo que es acoso escolar y conocen los cuatro tipos de bullying: social, físico, verbal y psicológico.

Levantan la mano para dar ejemplos sobre lo que es y no acoso escolar y cómo prevenirlo, pero cuando llegan al tema de la discriminación y el respeto a las diferencias, las voces comienzan a escucharse menos.

“¿Qué significa discriminar?”, pregunta el médico al grupo, que por nos momentos se queda en silencio.

“¿Hacer sentir mal?” aventura uno de los más extrovertidos.

De allí en adelante, el psiquiatra tiene que tomar la batuta y dirigir; hablar de las diferencias en el modo de pensar, de vestir, de creer y por su puesto de hablar…

Es en ese momento que se hace el silencio y los niños se miran los unos a los otros; saben a dónde va el tema, porque hay un banco vació en el salón, porque su compañero, el que habla distinto no ha asistido a clases.

Pero el instructor de la CEDH no entra al asunto específico, se remite a señalar que las creencias, el origen, el modo de pensar y de ser debe ser respetado.

Habla de lo aburrido que sería que todos fueran iguales y los niños de la clase de sexto grado parecen respirar de alivio.

Casi treinta minutos después de haber entrado al aula, donde un abanico sin tapa proporciona el poco aire que circula en el espacio; el personal de Derechos Humanos sale del lugar.

El psiquiatra se muestra satisfecho con la participación de los niños, que ya han regresado a la clase de matemáticas y aprenden a sacar fracciones y porcentajes.

La directora del plantel, Sanjuana Jasso pregunta al personal de la CEDH sobre un oficio que debió responder.

Señala que no quiere que “se le pasen los tiempos” y ya han enviado todo lo solicitado con copia a varias dependencias sobre las actividades que se han llevado a cabo en el plantel.

La mujer es menuda y usa anteojos gruesos con una cadena que combina con su blusa, de los niños, no se habla...