Habitantes saben que se avecina un cambio grande

Las camionetas, con placas mexicanas, transportan a coreanos que muy apenas logran articular una palabra en español.
El área donde estará la armadora se encuentra con vigilancia.
El área donde estará la armadora se encuentra con vigilancia. (Raúl Palacios)

Pesquería

La entrada al predio en donde se ha empezado ya la construcción de lo que será la planta de la armadora Kia Motors está a 10 minutos de la cabecera municipal de Pesquería.

La improvisada reja al lugar no solo está custodiada por personal de la empresa; también hay una unidad de Fuerza Civil que vigila para evitar que personal no autorizado ingrese a los terrenos en donde en algunos meses estará la empresa trasnacional, la brecha aún no está pavimentada, y plantas y árboles todavía obstruyen algunos tramos.

Pese a que, oficialmente, no se ha puesto la primera piedra de la construcción, Pesquería ha visto un incremento de vehículos y visitantes, trabajadores y supervisores de la obra. Las camionetas, con placas mexicanas, transportan a coreanos que muy a penas logran articular una palabra en español.

Los residentes del municipio, aseguran, están conscientes que se avecina un cambio grande tanto para la infraestructura del lugar como para el estilo de vida al que han estado acostumbrados durante toda su vida.

Ya empezaron los cambios, mencionaron habitantes en entrevista con MILENIO Monterrey. “Ya empezamos a ver caras nuevas, empezamos a ver más carros, camionetas sobre todo. Y aunque parece broma, están llegando coreanos ya. Los vemos por aquí, traen un traductor mexicano que les dice todo.

Él fue el que nos dijo que los coreanos, los de Kia, estaban contentos de estar aquí pero que les daba tristeza que para poder hacer la construcción se tenían que tirar tantos arboles y destruir el paisaje del lugar. No entendían que así es como se hacen las cosas en México”.

No están preparados todavía, coincidieron diferentes habitantes. Pero para cuando se termine la construcción de la planta, esperan una situación diferente.

Un ejemplo de ello es un puesto de pollos asados que se encuentra ubicado a medio kilómetro de la entrada al terreno de Kia Motors, ha sido ya beneficiado con la llegada de la armadora, con el incremento de sus ventas y así esperan que siga.