Del gozo al pozo

Tras ir superando 1-0 al Atlante en apenas 10 minutos, Monterrey termina por ser superado por los Potros de Hierro y casi se despidió de su ilusión clasificatoria

Cancún

Monterrey fue incapaz de superar al peor equipo de la Liga y prácticamente se despidió anoche de su sueño de Liguilla al perder por 2-1 ante el colero Atlante.

El equipo rayado echó por la borda la inercia positiva de haber eliminado a Tigres de la Copa MX al sufrir una metamorfosis en actitud y futbol y terminó cayendo contra los Potros de Hierro, estancándose con 13 puntos, con cuatro fechas para culminar la campaña.

En Atlante se levantó de un 1-0 adverso y en el complemento le dio la vuelta al marcador. Y es que los deseos de los Potros de Hierro de superar las adversidades, se vieron claramente reflejados en la parte complementaria de este cotejo, ya que tras la goleada de 7-1 en su último partido, ante Toluca, y verse abajo en este, supieron levantar la cabeza y salir airosos.

Los de casa iniciaron con cierto temor el encuentro, con lo sucedido durante la jornada pasada no era para menos, pero Monterrey no tardó en oler el miedo que expedían los Potros, demostró sus armas, los espantó un poco más y pronto encontró resultados positivos.

A los 10 minutos, Cardozo recibió trazo de Meza en el área, levantó la diagonal retrasada para que apareciera Jesús Zavala en el centro del área para poner el cabezazo y mandarlo al fondo de la red para abrir el marcador en lo que parecía un nuevo desplome azulgrana.

Con la ligera ventaja de los pupilos del Profe Cruz terminó la primera parte, mas el dominio ya no les pertenecía, situación que se confirmó en el arranque de la parte complementaria, donde se vieron acorralados en propio terreno.

La presión que puso Atlante en busca del empate, surtió efecto a los 54 minutos, cuando Sepúlveda puso un gran trazo a las afueras del área, Erviti lo bajó de pecho, sacó el disparo y mandó guardar el balón para el 1-1 que le daba aún más vigor a los locales.

Ya con la pizarra igualada, Rubén Israel demostró ambición, ganas de darle a la afición cancunense una alegría y, sobre todo, una forma de olvidar la humillante vapuleada sufrida ante los Diablos Rojos y su estrategia funcionó.

A los 72 minutos, Galmaríni metió un saque de manos al área, mismo que desvío Jorge Hérnandez hacia atrás, donde lo tomó Alberto Guamerú García, le pegó y la mandó a la red para darle la vuelta al marcador y el segundo triunfo consecutivo en casa al Atlante.