Un gigante que este año cumple tres décadas

El Faro del Comercio se ha convertido en parte del paisaje del centro de Monterrey.
La obra es de la autoría de Luis Barragán.
La obra es de la autoría de Luis Barragán. (Carlos Rangel)

Monterrey

Desde hace casi treinta años, un gran monolito anaranjado de casi 70 metros de altura se ha convertido en parte del paisaje del centro de Monterrey. Es un bloque de concreto coronado con un sistema que envía una luz láser sobre las montañas de la gran ciudad.

Es el Faro del Comercio que el 7 de diciembre cumplirá tres décadas de haberse inaugurado para conmemorar el centésimo aniversario de la fundación de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Monterrey.

La obra es de la autoría del arquitecto Luis Barragán, y su construcción fue realizada por la empresa Maiz Mier.

Pero, ¿qué hay en su corazón, cómo es posible llegar a la cúspide?

Únicamente cuatro personas, Edgar Rocha, Jesús Llanas, Óscar Velazquez y Gerardo Garza Nieto tienen autorización para subir las escalinatas, y no sólo eso, están obligados a hacer ese recorrido a diario. Son quienes se encargan que el monumento sea conservado en buenas condiciones.

La estructura mide un metro 83 centímetros de ancho, 12 metros 33 centímetros de largo y 69 metros 80 centímetros de altura.

Para subir hay que recorrer 346 escalones, equivalente a ascender un edificio de 28 pisos. Después hay que trepar por una escalinata de mano.

Veinte minutos después, ya en la cima, la recompensa es instantánea. Una espectacular vista de Monterrey.