Y gastan $217 mil para que no los vean 'textear'

Los acrílicos que serían para honrar a los Ayuntamientos sólo sirven para que los diputados usen sus teléfonos sin ser vistos.
La supuesta intención de promover la historia de Nuevo León quedó en mera excusa.
La supuesta intención de promover la historia de Nuevo León quedó en mera excusa. (Reynaldo Ochoa)

Monterrey

El homenaje a los 51 municipios que el Congreso del Estado haría en las instalaciones del Salón de Pleno, terminó simple y sencillamente en una excusa para la instalación de mamparas que impiden la visibilidad a las curules de los diputados... y a lo que hacen durante las sesiones.

A siete meses de haber sido colocados en forma de marquesinas, los 51 acrílicos blancos con los escudos de los municipios de la entidad, continúan inconclusos, pese al alto costo que representaron y que se pagó con recursos públicos.

Estas mamparas, según la versión de los diputados locales, fueron instaladas con la intención de ser rotuladas con el escudo y la historia de los 51 ayuntamientos de la entidad.

Esto estaría dirigido a los ciudadanos que acuden a presenciar las Sesiones Ordinarias que se realizan de lunes a miércoles, y en donde la población podría además conocer a la historia de Nuevo León y sus municipios.

Sin embargo, hasta esta fecha el proyecto ha quedado inconclusa y olvidada, dejando en evidencia que los legisladores locales tenían la intención de obstruir la visibilidad del área de curules, a los ciudadanos y a los medios de comunicación.

La instalación de 51 mamparas de acrílico en forma de volado con los logotipos y nombres de los municipios de Nuevo León, representó un gasto total de 216 mil 920 pesos, erogado por el Congreso del Estado y, por ende, del erario.

Cada una de los acrílicos que impiden a los visitantes y personas en zona de galerías o butacas tener visibilidad de las curules tuvo un costo unitario de 4 mil 250 pesos.

Es en esta zona desde donde los diputados locales han sido captados en innumerables ocasiones jugando con sus teléfonos celulares o en computadoras, o en conversaciones alejadas del trabajo que se realiza en el Congreso del Estado.

La información emana de una solicitud de transparencia hecha por MILENIO Monterrey al área de Tesorería del Congreso.

De ahí se desprende la respuesta en la cual se muestra la erogación por concepto de acondicionamiento del edificio del Congreso Local, y en cuya descripción describe que se trata de "gastos generales: proyecto e instalación de placas en el área de volado en gradas del recinto, estéticamente diseñadas con escudo y nombre de los 51 municipios de Nuevo León".

En el desglose del mismo se muestra el costo unitario de cada uno de los acrílicos que se adquirieron, 3 mil 666.67 pesos, que en total suman 187 mil pesos, aun sin el cobro de impuestos, que sumados dan 216 mil 920 pesos, que fue la erogación final del Congreso del Estado.

En la factura 3171 con fecha del 19 de septiembre de este año, se muestra que el importe fue hecho para la proveedora de nombre María Guadalupe Puga Arroyo, quien aparece en el Padrón de Proveedores del Congreso del Estado.

Según información al interior del Congreso no existió licitación para esta obra, sino que se hizo mediante asignación directa de la Comisión de Coordinación y Régimen Interno y se eligió de entre tres propuestas, siendo ésta la que menos costo representaba

El 17 de septiembre cuando el Congreso del Estado amaneció con 51 mamparas de acrílico alrededor del recinto de sesiones en forma de volado o marquesina que impide la visibilidad del área de galerías hacia los curules, y sólo permite observar al orador en turno y a la mesa directiva.

Esta zona también era utilizada por los medios de comunicación para registrar en fotografía o video lo que ocurre durante la sesión, lo que ahora es imposible, ya que también está prohibida la entrada de los representantes de prensa al salón de Pleno.