“Fuimos al banco a dar las llaves de la casa”

María relata que ella como muchos de los jóvenes de esa época creyeron todo lo que decía y prometía en sus discursos el presidente en ese entonces, Carlos Salinas de Gortari.

Monterrey

No podíamos dormir tranquilos temiendo que en cualquier momento los abogados del banco podían venir a tocarnos la puerta y echarnos a la calle, así que decidimos ir al banco y regresar las llaves de la casa que habíamos enganchado con un crédito bancario en 1993, e irnos a rentar e iniciar de cero; el carro no lo perdimos porque lo sacamos con un crédito a tasa de interés fija”.

Lo anterior lo expresa María, quien tenía  tenía tres años de casada cuando el error de diciembre y la crisis económica que se detonó les quitó no sólo su patrimonio que estaba pagando con su esposo (su casa en Cumbres) sino el optimismo que ellos tenían, pues veían el desarrollo económico que México experimentaba en esos años con prosperidad.

María (nombre ficticio) relata que ella como muchos de los jóvenes de esa época creyeron todo lo que decía y prometía en sus discursos el presidente en ese entonces, Carlos Salinas de Gortari.

“Hasta antes de que empezara la campaña presidencial yo le compraba todo a Carlos Salinas, yo le creía todo. Pintaba un México tranquilo, con una economía abundante, vivíamos como en Disneyland, era la tierra de la fantasía, pero algo se estaba gestando; claro que no vimos lo que venía, no nos imaginábamos a lo que íbamos a enfrentar hacia finales de 1994 y los siguientes dos años.

Pero al momento que se viene la crisis se disparó la mensualidad de su casa a 13 mil pesos y el inmueble valía según el banco un millón 200 pesos, señaló María.

Así que decidieron entregarle al banco las llaves de la casa y se fueron a rentar, había que empezar de cero, ya nada sería igual.

“Como jóvenes inexpertos porque éramos la generación que veníamos de escuchar a nuestros papás de la crisis de 1982 pero no nos había tocado una crisis económica. Nosotros tuvimos que dejar nuestra casa cuando nuestra primera hija tenía apenas 5 meses de nacida, se nos vino todo junto, el nacimiento de mi hija, mi esposo se quedó sin empleo y la decisión de regresar la casa al banco por insolvencia. Pero hubo amigos que perdieron todo y otros hasta se fueron a Estados Unidos porque aquí ya no encontraron empleo”.

María compartió su experiencia en entrevista con MILENIO Monterrey, hoy a 20 años de distancia asegura que esta crisis les sirvió para no vivir, ni depender del crédito.

“Hoy si tenemos dinero nos vamos de vacaciones y cambiamos de coche, sino  seguimos con el mismo vehículo, así de sencillo”, agregó.