La fábrica de acero que se convirtió en un parque costoso

A pesar de ser un área pública, visitar el complejo puede significar un desembolso considerable si se disfruta de sus atracciones.
Al cumplirse tres décadas del cierre de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, la zona ahora luce diferente; lo que fueron áreas de trabajo, hoy soy lugares de esparcimiento y recreación para miles de familias.
Al cumplirse tres décadas del cierre de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, la zona ahora luce diferente; lo que fueron áreas de trabajo, hoy soy lugares de esparcimiento y recreación para miles de familias. (Roberto Alanís y Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Sus amplias áreas verdes, su pista para practicar ejercicio y su oferta cultural disponible en todo el año, han vuelto al Parque Fundidora una alternativa para la distracción de miles de familias regiomontanas.

Pese a ser un espacio público, acceder a las diversas atracciones de esparcimiento o recreación se vuelve una carga económica muy pesada para las familias, quienes tendrían que desembolsar más de dos mil pesos para disfrutar de ellas.

Un ejercicio realizado por MILENIO Monterrey calculó que una familia, compuesta por dos adultos y dos niños, tendría que gastar dos mil 118 pesos si quiera entrar a espacios como Plaza Sésamo, la Pista de Hielo o el Museo del Acero Horno 3, por citar algunos.

En esta sumatoria no se incluyeron los gastos por alimentación o acudir a una película en la Cineteca. Incluso, tampoco se contabilizó el costo por presenciar un espectáculo en el Auditorio Banamex o la Arena Monterrey, cuyos precios superan los mil pesos por entrada.

Este monto sobresale cuando indicadores del INEGI señalan que el ingreso de un profesionista promedio en Nuevo León oscila en los 13 mil 500 pesos por mes.

Tras el cierre de la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey en 1986, el Gobierno del Estado emprendió un proyecto para convertir los terrenos de la antigua acerera en un parque recreativo.

En la década de los 90 el parque empezó operaciones, otorgando las primeras concesiones a empresas privadas para ofrecer diversas atracciones. Dichas concesiones se otorgaron para un lapso de 50 años en la mayoría de los casos.

Visitar el Parque Fundidora tiene sus costos. Utilizar cualquiera de sus siete estacionamientos cuesta 50 pesos si se exceden las dos horas. Este gasto sólo se exenta en el E4 si se acude a la Cineteca Nuevo León, aunque se tiene que adquirir una entrada por 40 pesos.

Si el grupo de cuatro personas –dos adultos y dos niños- desea ingresar al zoológico Loroaventuras, tendría que pagar un total de 360 pesos en total. Este micro parque exhibe aves exóticas y se instaló en un predio que antes era de libre acceso.

La aventura más costosa para visitar sería acudir a Plaza Sésamo, el parque de diversiones instalado al oriente de Fundidora. Si los dos hijos exceden los 90 centímetros de altura, entre los cuatro integrantes se deberá pagar 916 pesos. De contar con la estatura mínima, el costo sería de 458 pesos.

El recién inaugurado Muscera, que exhibe réplicas en cera de personajes famosos, es una de las atracciones más caras que ofrece el parque. En el mismo esquema, una familia pagaría 360 pesos para ingresar al museo.

Una cantidad menor es la que se tiene que desembolsar para ingresar al Museo del Acero. Con un costo de 90 pesos por persona y 55 para niños y personas con algún descuento, en total se tendría que pagar 290 pesos por una familia.

Y como uno de sus atractivos más importantes es el Paseo de Santa Lucía, cuyas embarcaciones realizan un recorrido por el canal partiendo del parque y finalizando en la Marcoplaza. La familia de cuatro integrantes desembolsaría 200 pesos por este paseo.

Si estos costos le sumamos divertirse en la Pista de Hielo (400 pesos), en total una jornada para visitar todas estas atracciones del parque demandaría un presupuesto de dos mil 118 pesos.