Explotación de gas 'shale' 'ahuyentaría' caza en NL

Lampazos de Naranjo, Bustamante y Anáhuac, algunos municipios donde se realiza esta actividad, según información de Parques y Vida Silvestre.

Monterrey

Debido a los problemas de inseguridad que se vivieron en la zona sur del estado de Nuevo León, región favorita de los cazadores locales para practicar este deporte, éstos se vieron obligados a migrar a las regiones del norte del estado, pero se podrían ver amenazados debido a que ahí se encuentran los principales yacimientos de gas shale.

José Escudero Barrera, titular de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, explicó que aunque anteriormente la caza, el tiro y la pesca se practicaban principalmente en la zona sur, actualmente los sitios más frecuentados por los cazadores son el norte del estado, principalmente en municipios como Lampazos de Naranjo, Bustamante y Anáhuac.

El funcionario admitió que la presencia de hidrocarburos en la zona podría afectar en un futuro la cacería en el estado.

"Va a cambiar esto bastante. En Texas ves miles de camiones, tractores, pipas, pero todos así trabajando del Valle de Texas a San Antonio, o de San Antonio a Laredo. Es un cambio drástico, pero hermosísimo, positivo para las personas. Aquí desgraciadamente estamos muy atrasados en eso", lamentó Escudero Barrera.

Y es que consideró que el panorama de la cacería en Nuevo León se verá gravemente afectado por los trabajos de perforación y explotación que se harán en la zona por la presencia del gas shale.

"Van a estar las máquinas ahí trabajando, y al lado van a estar cazando. Eso no se va a poder, porque la forma de trabajar aquí va a delinear que tengas que estar a no sé, digamos 200 metros o mil metros, que no puedes estar aquí... Va a cambiar todo. Para ser más concretos: existe la posibilidad que sí vaya a afectar negativamente este encuentro", recalcó el funcionario.

Aunque esperó que no se llegue a dar esta situación, reconoció que es factible que suceda un cambio drástico.

Como titular de Parques y Vida Silvestre, admitió que no tiene jurisdicción o poder sobre el trato que se le dé a los dueños de los ranchos de aquella zona, y dijo estar preocupado por la situación que podría afectar no sólo a los que practican el deporte, sino a los que lucran a través del mismo mediante la renta de ranchos, cuya renta puede llegar hasta los 100 mil pesos.

"Yo pienso que sí deben estar preocupados (los dueños). Podría ser algo negativo no sólo para el cazador, pero principalmente para el dueño que podría ser limitado en a quién meter. Porque entiendo la parte de seguridad del gobierno, al querer limitar el ingreso a las zonas cercanas, podría limitar los ingresos de los dueños de estos terrenos".

Asimismo, recordó que no todos las propiedades ubicadas en dicha zona sirven como ranchos de renta para cacería, por lo que incluso algunos dueños serían beneficiados por estos cambios, lucrando con la renta de tierras si se encuentran yacimientos en su propiedad.

Escudero Barrera comparó la situación con lo que se vive actualmente en Texas, donde la cacería también es una práctica popular y en el cual además ha habido una proliferación de explotación de hidrocarburos por los yacimientos de gas shale, pero lamentó que debido a las diferencias entre las políticas de ambos países, la situación sea opuesta.

"Es que a cómo ha funcionado en Texas es muy diferente, pero acá tienen otra mentalidad. Allá al ranchero y al dueño de la propiedad ya se olvidó de todas sus preocupaciones. Aquí todo en secreto, vamos a expropiar, vamos a sacar y no les dan lana. Para no arreglarle la brecha, así es aquí", dijo.

Cobro de pieza

-José Escudero Barrera, titular de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, explicó que aunque antes la caza, tiro y pesca se practicaban principalmente en la zona sur, hoy los sitios más frecuentados están al norte del estado.

-El funcionario consideró que el panorama de la cacería en Nuevo León se vería gravemente afectado por los trabajos de perforación y explotación que se harán en la zona por la presencia del gas shale.

-La situación, mencionó, podría afectar no sólo a las personas que practican esta actividad, sino también a los dueños de ranchos cinegéticos de esa región, cuyas rentas pueden llegar hasta los 100 mil pesos.