Incidente en VO revela fallas en supervisión municipal: expertos

Al margen de peritajes, lo ocurrido sugiere falta de cuidado en proceso de construcción de complejo comercial, agrega Juan Ignacio Barragán.

San Pedro Garza García

Especialistas en urbanismo coincidieron en que de haberse inspeccionado periódicamente los trabajos del proyecto Fashion Drive, la serie de eventos que derivó en un incendio que duró casi cinco horas en las avenidas Lázaro Cárdenas y Diego Rivera, en el sector Valle Oriente, en San Pedro Garza García, se pudo haber evitado.

A decir del analista en desarrollo urbano Jorge Longoria Treviño, el hecho suscitado el jueves apunta de manera preliminar que pudo haber sido causado por la constructora de la obra que se realiza en los límites donde apareció un socavón.

"Es una serie de encadenamientos desafortunadamente que tienen una fuente principal, y la más obvia es que se está construyendo ahí un sótano, el cual tiene una enorme profundidad.

"El muro de contención está semi estable y provoca que cualquier otro evento de agua pueda llevar a socavar la calle y con esto colapsar el muro", indicó el urbanista.

Aunque las autoridades han expuesto que se dio una explosión por una chispa y una fuga de gas, provocado por la apertura del pavimento en la lateral de Lázaro Cárdenas, el analista manifestó que se trató de una implosión.

"Se dan porque hay una falla constructiva. Para mi gusto, al muro se le observa cierto anclaje que va bajo la calle y eso pudo haber provocado la ruptura de tubería.

"Todo lo que desencadena conlleva a una situación de alto riesgo que colapsa la estación. Lo que se dio es una implosión, lo que provoca un chispazo, la detonación de un flamazo", dijo.

El consultor refirió que una de las razones por las que la calle se hundió fue porque no se tenía el relleno compactado necesario.

Longoria Treviño agregó que la Secretaría de Desarrollo Sustentable de San Pedro, al momento de dar la licencia de construcción, debió precisar una exigencia de un muro de contención. No obstante, refirió, éste no estaba terminado.

"El municipio es omiso en su actitud técnica revisora. Si bien el municipio no supervisa la obra privada es responsable de las licencias. El muro de contención no estaba terminado, le faltan colados de castillo y estaba frágil. Debió ser una exigencia de sistema constructivo", destacó.

Según lo expuesto por Longoria, el constructor tocó las tuberías o los ramales.

"Es el mismo caso entre el muro de contención del carril principal y el lateral, ese muro soportó perfectamente todo esto. Ahí está la prueba una enfrente del otro, por qué uno sí resistió y el otro no", sentenció.

Mientras tanto, el presidente de la Sociedad de Urbanistas AC (Surmac), Juan Ignacio Barragán, destacó que se trató de un hecho fortuito en el que no se tuvo cuidado con el proceso de construcción.

"Con un perito responsable de esa parte en particular y que esté haciendo visitas permanentes en época de lluvias, sí creo yo que se pudo haber evitado", coincidió con Longoria.

Asimismo, opinó que es complicado que las tuberías de agua se rompan por sí solas, pero también indicó que hasta en lugares como Suiza se dan fugas de vital líquido.

El tipo de incidentes es frecuente, apuntó. No obstante, agregó que el anclaje de la obra debió proceder dentro del permiso de construcción.

Barragán manifestó que entre los urbanistas hay una propuesta de que el constructor al momento de mostrar su plan de edificación presente a un perito que inspeccione la obra y dé un reporte a las autoridades, a fin de prevenir deslaves y accidentes.