“Aquí se lee mucho, de 10 a 15 libros al año”

El reconocido promotor cultural, Alfonso Castillo Burgos, considera que las estadísticas de lectura siempre "han estado manoseadas", por lo que sí existe el hábito entre los nuevoleoneses.
Destacó la labor de Vaso Roto y de Publicaciones de la UANL.
Destacó la labor de Vaso Roto y de Publicaciones de la UANL. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Alfonso Castillo Burgos es una referencia para el mundo editorial del estado de Nuevo León y quizás de nuestro país.

Aunque retirado de hace tiempo del mundo editorial, principalmente por el cierre de la Librería Castillo en 2006, no deja de hablar de una de sus principales pasiones: los libros y la lectura.

En una entrevista concedida a MILENIO Monterrey, Alfonso Castillo Burgos refirió que sigue pendiente de lo que sucede en el mundo editorial, donde agradece el alto número de editoriales independientes que hay en la ciudad.

Reconoció el trabajo que hace la casa editora Vaso Roto así como la Dirección de Publicaciones de la UANL, los que considera "esfuerzos importantísimos".

¿Qué opina de la oferta de editoriales independientes que hay en Monterrey actualmente?

Qué bueno que hay una nueva corriente de editoriales independientes, me da gusto porque yo ya estoy tras la barrera pero hay muchos editores que están haciendo esfuerzos pero grandes para crecer el mundo de la editorial no comercial.

Se han contabilizado cerca de 40.

No, si esa cifra es asombrosa. En España hay cerca de 270 editoriales independientes donde la mayoría están en Valencia y en Andalucía y en las capitales están ubicados esos grandes monstruos que conocemos.

Me da gusto que pase esto aunque sabemos que el principal problema para ellas son los canales de distribución. Sé que ya se están haciendo inventos para poder asociarse sin envidias porque el libro tiene una cualidad: ¡todos son diferentes!, entonces eso es muy bello, yo después de haber bregado más de 50 años en el mundo del libro estoy al pendiente de lo que sucede tanto aquí, en México y en el mundo.

En Oaxaca me gusta mucho lo que está haciendo Almadía y aquí hay una editora que está haciendo grandes cosas, que se llama Jeannette Clariond con su Vaso Roto.

En contrario a esta situación, hemos visto que la ciudad se queda sin librerías.

Es una situación que da terror, que no haya librerías independientes en la ciudad ahora sólo hay cadenas grandes. Levanta un poco la bandera la Gandhi y la Iztaccíhuatl como que se ha enmohecido, y las demás librerías son más del tipo comercial. Aquí ya no se ve cultura, se ve más abarrote y eso también se ve en la ciudad, que hay una baja cultura porque no hay dónde buscar libros culturales.

Hay quien todavía recuerda las ventas de saldo en Castillo.

¡Había libros a peso! Eso es lo que había que hacer para ir fomentando nuevos lectores. Hoy los importantes son los niños, que han crecido mucho gracias a sagas como la de Harry Potter, hoy bien te encuentras a un niño que lee un libro de 500 o 600 páginas.

Mencionó Vaso Roto, ¿alguna otra editorial que le llame la atención de la ciudad?

Realmente procuro mucho ver lo que hace Pepe (José Garza), haciendo esfuerzos importantes aunque él está en otra división al ser editoriales independientes pero al fin editoriales no comerciales.

Es un mesianismo donde muchos autores que son rechazados por las grandes editoriales pueden tener un lugar dónde publicar y en la Librería Universitaria se está haciendo una labor muy interesante porque él conoce el problema y puede hacer algunas situaciones que no pueden hacer las editoriales independientes, lo único que le falta es comercializar porque ha hecho muy bellos libros.

¿Es cierto que en NL se lea poco?

Creo que estas estadísticas siempre han estado manoseadas desde hace 20 o 30 años. La Cámara de la Industria Editorial no tiene los elementos ni tampoco las herramientas ni el presupuesto para hacer este tipo de estadísticas y que sean confiables.

Aquí se lee mucho, hay un porcentaje que te lee de 10 a 15 libros al año, claro, la media en Europa es de 12 a 15 libros por año. Pero aquí en Monterrey veo que la gente compra libros, veo un hábito y gente que comprende que leyendo es como realmente comprende el amor a la vida.

La verdad es que es una vergüenza que para los cinco millones de personas que somos aquí haya tan pocas librerías.